El president, Carles Puigdemont, ha pedido esta mañana el voto desde Vic para tener “fuerza” para negociar la independencia con el Estado español, el día siguiente de las elecciones. “La necesito”, ha advertido, mientras el expresident Artur Mas aseguraba, en referencia a ERC, que en el mundo soberanista el voto a CDC es el “seguro, fiable y sin agendas alternativas”.
Según el president de la Generalitat, se acerca el momento en que el Estado español se tendrá que confrontar a la realidad –“de momento la quiere esconder debajo la alfombra, o la quiere denigrar, porque piensa que será menos realidad”–.
“Este 'bienvenidos a la realidad' que les diremos el domingo por la noche y el lunes por la mañana lleva nuestro sello. Necesitamos esta fuerza para que cuando les pidamos sentarse a negociar los términos en que Catalunya se convertirá en un Estado independiente yo quiero tener mucha fuerza detrás. Quiero que las posiciones que defienda el Govern vengan avaladas por una gran fuerza de gente insobornable”, ha reclamado.
No depender de la CUP
Por esta razón, ha apelado también al voto de gente desanimada –porque les han fallado los que votaron– o gente que duda, y los ha emplazado a apoyar Convergència que, según él, en la encrucijada entre el partido y el interés nacional siempre escoge el país y asume su responsabilidad, a diferencia de aquellos que “buscan excusas y esperan que lo arregle la asamblea”.
También el expresident Artur Mas ha reclamado el voto para ayudar al president de la Generalitat a que “no dependa de la CUP como depende”, lo cual ha provocado los aplauso de los asistentes, un millar según los organizadores.
Voto seguro y fiable
Mas ha advertido que no se puede “regatear” el voto a un presidente que lucha por la independencia y ha reclamado el voto para ayudar a Puigdemont, al Gobierno y a Junts pel Sí, entorno a los cuales CDC “cerrará filas”. “La gente de CDC sólo tenemos una agenda y un proyecto, que se llama hacer de Catalunya un gran país de referencia a Europa y un país libre entre las naciones del mundo”, ha asegurado.
El expresident ha garantizado que este es el proyecto de Convergència sin segundas prioridades ni planes B, en un toque de atención a Esquerra, a quien no ha citado directamente aunque ha asegurado: “Dentro del mundo soberanista, que aspira a la independencia de Catalunya, el voto a CDC el 26-J es el voto seguro, fiable y sin agendas alternativas y sin ninguna otra prioridad”. “Este también es un mensaje que se tiene que entender bien”, ha remachado.
El político convergente, que ha pedido apoyo para que no se gobierne ni sin Catalunya ni contra Catalunya, ha denunciado que se presenten las reivindicaciones catalanas como un tema de privilegios. “Estamos cansados y hartos de que haya partidos como el PP que se dediquen a recoger firmas para ir contra el pueblo de Catalunya”, ha advertido.
No son su propiedad
También el candidato Francesc Homs se ha referido al PP y, recordando que hoy el cabeza de lista y presidente en funciones, Mariano Rajoy, está en Catalunya, lo ha acusado de tener una “mirada sobre la realidad catalana como si fuera de su propiedad”.
“No somos su propiedad, la propiedad de Catalunya no es de nadie, porque es un pueblo libre. Y no nos convencerán a base de miedos e imposiciones y llevarnos al TC. No nos impondrán su ley y su razón parcial”, ha asegurado.
Homs ha remachado igualmente el llamamiento de Mas asegurando que la "posición de CDC es la más clara y la más nítida que garantiza sacar adelante el proyecto de libertad de nuestro país".
Calçada vota a Vidal
Previamente, el candidato al Senado Miquel Calçada había sorprendido a los presentes asegurando que no se votará a él mismo, que pondrá la crucecita en la papeleta a favor de los dos candidatos de CDC a la Cámara Alta y a favor del candidato republicano Santi Vidal, al cual también votó el 20-D.
Ante esta confesión, al tomar la palabra, Artur Mas ha reclamado socarrón que “aparte de despistarse él que no se despiste nadie más”.