El movimiento soberanista unitario y transversal que plantea el president Carles Puigdemont tras el nombre de Crida Nacional per la República se propone ser una "herramienta de acción política que pueda participar en todas y cada una de las citas electorales que se produzcan hasta la plena instauración de la República". La presentación de esta iniciativa se ha hecho esta tarde en el Ateneu Barcelonès y la afluencia de público ha obligado a repetir el acto una vez ha concluido.

Ni Puigdemont, exiliado en Alemania, ni Jordi Sànchez, encarcelado en la prisión de Lledoners, ni el president, Quim Torra, que a última hora ha visto anulado el su vuelo de retorno desde Alemania, han podido estar presentes en el acto. Sí estaban, sin embargo, los consellers Damià Calvet, Jordi Puigneró y Àngels Chacón, así como la coordinadora del PDeCAT, Marta Pascal ―que se ha sentado en la últimas filas de la sala―, y el vicesecretario general de acción política de ERC, Eduard López ―que ha seguido el acto de pie en un lateral―. También estaban presentes las esposas de Jordi Sànchez, Susanna Barrena; Josep Rull, Meritxell Lluís; y Jordi Turull, Blanca Bragulat; además de la hermana de Toni Comín, Betona Comín.

"Este es un llamamiento más como punto de partida, no es un punto de llegada, es un punto de partida abierto y generoso que se dirige a todo el mundo", ha asegurado Puigdemont. Según el president, este movimiento tiene que ser transversal tanto desde el punto de vista social como territorial, y plural, y se tiene que impulsar a partir de la unidad civil, sin renuncias, y "con gran generosidad". "No va contra nadie, todo el mundo es bienvenido, todo el mundo es necesario, no nos sobra nadie y todo el mundo tiene alguna aportación absolutamente imprescindible a hacer para la victoria. La República tiene muchos acentos, y los queremos todos", ha asegurado.

Los promotores de la iniciativa han abierto una página web, con el nombre de cridanacional.cat, para recoger adhesiones y abrir un proceso que culminará el próximo otoño con la celebración de una convención constituyente.

El acto ha empezado con un saludo por videoconferencia de Puigdemont, que ha seguido el acto desde una gran pantalla.

El objetivo, según el manifiesto que se han encargado de leer el delegado de la Generalitat en Madrid y candidato de JxCat, Ferran Mascarell, y la diputada Gemma Geis, es "construir un movimiento que cristalice en un instrumento político organizado que reúna a aquellas personas que compartan el objetivo de proclamar la República Catalana mediante métodos exclusivamente pacíficos y democráticos". Una vez conseguida la República, el movimiento se compromete a disolverse.

En su intervención, Puigdemont ha destacado que la política tiene que aspirar a representar la sociedad en cada momento, que "tiempos nuevos piden revisiones" y "los tiempos futuros pedirán que herramientas que ahora se consideran necesarias tengan que caducar o se tengan que renovar". "Eso es la política, saber interpretar y representar las aspiraciones de cada generación", ha resumido.

Torra ha intervenido a través de un mensaje de audio donde ha ligado el éxito de la Crida Nacional a "la suerte del país los próximos meses" y "todos los sacrificios que habrá que hacer" porque, según ha dicho, "la independencia es una causa justa" e "imprescindible para tener un futuro". "Por Catalunya y por la vida", ha concluido su intervención.

Finalmente, Jordi Sànchez ha enviado una carta desde la prisión de Lledoners que se ha encargado de leer al diputado Toni Morral. Cuando hemos ido juntos siempre hemos sumado. Es el momento de ser generosos y sumar voluntades. Este no es un llamamiento a sumar partidos, es un llamamiento a hombres y mujeres libres, no es un llamamiento a refundar ningún partido ni ningún espacio, es un llamamiento a la transversalidad", ha asegurado Sànchez, que ha dirigido su apelación específicamente a la gente de izquierdas.