El expresident de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha entrado a comentar la polémica por las palabras del escritor Eduardo Mendoza y del diseñador Javier Mariscal sobre Sant Jordi. Mendoza había abogado el lunes en una entrevista por prescindir del santoral, patrón de Catalunya y "maltratador de animales", y dejar la fiesta del 23 de abril en el Día del Libro. A lo cual Mariscal añadió el miércoles en la radio que cuando el expresidente Jordi Pujol muera "pronto", "podremos quitar esto de Sant Jordi". Este jueves, voces juntaires, incluido el propio Puigdemont, han cargado contra ambos y han tildado los comentarios de "la revancha de los resentidos".
Puigdemont ha afirmado en un tuit que las valoraciones de Mendoza y Mariscal son reproches "de quienes vivieron con amargura la eclosión de catalanidad después de la muerte de Franco" y "nunca lo digirieron". "Primero lo disfrazaron de falso progresismo urbano y cosmopolita. Ahora ya ni disimulan: es puro nacionalismo", ha comentado el dirigente juntaire. Un comentario que seguía el tuit del portavoz de Junts en el Senado, Eduard Pujol, que previamente había tildado al escritor barcelonés y al diseñador de Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, de "mala gente" y "cobardes". "Ahora se ven envalentonados por el tripartito", ha añadido el senador, en referencia al Govern de Salvador Illa con apoyos parlamentarios puntuales de Esquerra Republicana y los Comuns.
El Govern, sin embargo, también ha enmendado a Eduardo Mendoza. La portavoz del Ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, hizo el martes una "defensa cerrada" de Sant Jordi "por todo lo que significa como país". En rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo, Paneque rechazó la propuesta del escritor de quitar al patrón de la fiesta y erigió Sant Jordi como la "fiesta cívica más importante y celebrada" de Catalunya. "No podemos estar de acuerdo con estas afirmaciones", insistió la portavoz del Govern de Illa, que también ha hecho valer el papel de esta diada en el fomento y proyección de la cultura catalana.
És la revenja dels ressentits. Dels qui van viure amb amargor l'eclosió de catalanitat després de la mort de Franco, i mai no ho van pair. Ni ells, ni les seves famílies. Primer ho van disfressar de fals progressisme urbà i cosmopolita. Ara ja ni dissimulen: és pur nacionalisme. https://t.co/LvrHsXDauC
— krls.eth / Carles Puigdemont (@KRLS) April 16, 2026
Sant Jordi "no pinta nada"
El escritor barcelonés Eduardo Mendoza ha opinado este lunes que la diada de Sant Jordi debería llamarse Día del Libro. Lo ha asegurado en el marco de la presentación de su nueva novela La intriga del funeral inconveniente, donde ha insistido que el patrón “no pinta nada” en el nombre de la celebración del 23 de abril. “Era un maltratador de animales que seguramente no sabía ni leer, no tiene nada que ver con los libros y no es ni patrón de los escritores, solo ha aprovechado la fecha para ponerse allí, pero se le debe llamar Día del Libro”.
Las declaraciones de Mendoza provocaron cierto revuelo, y, preguntado por la cuestión en Catalunya Ràdio, Javier Mariscal se ha sumado y afirmado que es "muy buena idea". “A mí me gusta mucho cambiar las cosas, y sí, me pone muy nervioso que todavía digamos Semana Santa: ¿Semana Santa de qué? O Navidades…”. El diseñador, valenciano de nacimiento y barcelonés de adopción, ha afirmado que esto es de "estas cosas catalanas que no se pueden tocar". "El pan con tomate, a tomar por culo, ¿qué me estás contando, por qué no lo cambiamos todo?", ha añadido. Comentario que ha apuntalado con "y ahora que de aquí a nada el pobre Pujol nos dejará, ya podremos quitar esto de Sant Jordi".