El Govern no quiere dilatar más la entrada en vigor de los presupuestos de la Generalitat para este 2017. Así, una vez la CUP garantizó su apoyo a las cuentas, el objetivo del ejecutivo es intentar que la maquinaria se ponga en marcha el más bien posible. Pero la solicitud de dictamen en el Consell de Garanties Estatutàries de C's, PSC y PPC ha retrasado la aplicación del presupuesto. Es por eso que, ante la posibilidad de que el Consell de Garanties agote todo el plazo que tiene para presentar sus conclusiones, el Govern y la CUP han acordado que, si eso pasa, forzarán la convocatoria de un pleno extraordinario para aprobar las cuentas tan pronto como llegue el dictamen del órgano consultivo.

Así, pretenden acelerar la aprobación y acortar los trámites que, hechos de manera ordinaria, retrasarían todavía más la entrada en vigor del presupuesto. La propuesta, que parte del Govern al sospechar que el Consell de Garanties podría agotar el mes de tiempo que la ley le da como límite, la trasladó el president, Carles Puigdemont, a las diputadas de la CUP Anna Gabriel y Mireia Boya en una reunión el martes pasado en el Palau de la Generalitat.

El dictamen del Consell de Garanties sobre los presupuestos no llega. Y el Govern tiene prisa para aprobar los presupuestos en el Parlament y aplicarlo. El inicio del trámite parlamentario de las cuentas comportó el visto bueno de la CUP, pero también el recurso al Consell por parte de C's, PSC y PPC. Los tres partidos registraron la petición de dictamen el viernes 10 de febrero, y el órgano consultivo cursó el acuse de recibo el mismo día. La ley dice que el Consell de Garanties tiene un mes de tiempo para dictaminar, que puede agotar si lo considera oportuno o presentar antes sus conclusiones. A pesar de la rapidez del Parlament al cursar la petición y del Consejo de Garantías en acusar el recibo, en este caso, quiere decir que podría emitir su informe hasta el día 10 de marzo.

Así pues, y visto que de momento el Consell de Garanties no resuelve, el Gobierno ha querido asegurarse de que la aprobación no se retrasa más del necesario. El ejecutivo tenía previsto que al Pleno del Parlamento del 8 de marzo se aprobaran las cuentas, y así se había acordado con la CUP. Pero si el órgano consultivo agota a sus plazos, no se podría hacer aquel día, y los presupuestos no se podrían sustanciar hasta el pleno ordinario del día 22 de marzo. Para evitar que pase todo este tiempo, el Govern y la CUP han acordado, según ha podido saber el ACN, que si el dictamen del Consell se presenta pasado un mes, forzarán la convocatoria de un pleno extraordinario para que se debatan, voten y aprueben la semana del 15 de marzo.

El martes pasado por la mañana, de hecho, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, mantuvo su reunión semanal con el vicepresidente, Oriol Junqueras, donde dieron forma a la propuesta. La tarde del mismo martes, tal como pudo comprobar el ACN, el presidente se reunió con Anna Gabriel y Mireia Boya para trasladar la idea a la CUP. Los anticapitalistas mostraron su conformidad y dieron su visto bueno a la propuesta, que se pondrá en marcha si el Consejo de Garantías agota los plazos.