El president en el exilio, Carles Puigdemont, y el conseller Toni Comín se quedan en Alemania y no irán a Estrasburgo al acto convocado a las puertas del Parlamento Europeo. El riesgo de una operación policial española para detenerlos y la existencia de un convenio entre Francia y España que posibilitaría el traslado inmediato a España sin necesidad de euroorden ha llevado a los abogados de los políticos exiliados a recomendarles que desistieran de acudir a las puertas del Parlamento.

Puigdemont y Comín llegaron ayer por la noche a la localidad alemana de Kehl, junto a la frontera, donde se quedaron hasta el momento de tomar una decisión.

El abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, ha asegurado a primera hora de la mañana a ElNacional.cat que su intención era "limitar al máximo el riesgo" y que estaban recibiendo mucha presión para no cruzar la frontera.

Finalmente, Boye y el vicepresidente del Parlament, Josep Costa, que estaban con Puigdemont en Kehl, han decidido cruzar la frontera, mientras que Puigdemont seguía en Alemania.

A pesar de que el president ha subido al vehículo en el que Boye y Costa se han trasladado a Estrasburgo, cuando han llegado a las puertas del Parlamento, Puigdemont ya no estaba dentro.

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