El conseller de Cultura, Lluís Puig, ha asegurado en una entrevista en El Món de Rac1 que los dos diputados de JxCat y ERC que permanecen fuera de Catalunya, Carles Puigdemont y Antoni Comín, no tendrían inconveniente al renunciar a sus escaños si eso facilita una investidura y que se pueda formar Govern. También ha advertido, no obstante, que "arrodillarnos y hacer un gobierno autonómico es un paso atrás".
No es que lo diga yo; es que el mismo Puigdemont y también Comín ya lo dijeron, que si hacía falta, antes de ido a elecciones, cederían el acta de diputado. El president Puigdemont estaba dispuesto incluido a renunciar al acta en pro de hacer un Gobierno y de ahorrar las elecciones", ha sentenciado. Con todo, Puig ha lamentado también que si finalmente el Tribunal Supremo suspende a los dos diputados, ni siquiera se podría valorar eso. "Si la justicia retira el acta de diputado en Carles Puigdemont y Antoni Comín, como parece que pasará, ya no hay debate", ha señalado.
Por otro lado, Puig ha comentado la necesidad de que tiene que encerrar un Gobierno en Catalunya, pero ha querido romper con determinados mensajes que asegura que están equivocados. "El escarnio es tanto elevado y extraordinario que estamos convencidos de que arrodillarnos y hacer un gobierno autonómico es un paso atrás y alargar con muchos años de prisión los que ya están. Nos hay que recuperar a la Generalitat pero no a cualquier precio. Hacer un gobierno autonómico pensante que la gente saldrá de la prisión es falso, una mentira", ha lanzado.
Por último, Puig ha descartado, al menos de momento, poder volver de su "exilio" a Bélgica. Para él, "volver a un país donde al fascismo le ha caído la máscara y que se comporta como se comporta, no es muy tentador". "Haré los posibles y los imposibles para no volver en este entorno", ha dicho, admitiendo que, a pesar de no arrepentirse de todo lo que ha hecho, no está seguro de "qué hubiera hecho si cuando le ofrecieron la conselleria de Cultura hubiera sabido que hoy estaría en Bélgica".