PSOE y PP se han aliado este jueves en el Senado y han registrado una iniciativa conjunta en la comisión de asuntos iberoamericanos de la Cámara Alta para intentar que el castellano se convierta en lengua oficial en la Corte Internacional de Justicia, situada en La Haya (Países Bajos). "La comisión de asuntos Iberoamericanos del Senado insta al Gobierno a culminar las gestiones necesarias en los diferentes foros para que el español se convierta en lengua oficial en el Tribunal Internacional de Justicia", dice la moción presentada este mismo jueves y que está firmada por la portavoz adjunta del PSOE al Senado, María Victoria de Pablo, y por el portavoz del PP, Javier Maroto. Desde su creación, los idiomas oficiales del Tribunal de la Haya son el francés y el inglés.

Según el texto de la iniciativa, los dos grandes partidos españoles creen que es "necesario" que el castellano tenga "más presencia en el mundo del derecho" y aseguran que es la segunda lengua más importante en el ámbito internacional. Por eso, esgrimen motivos como la inclusión del castellano como lengua oficial en el Tribunal de La Haya supondría disponer de "un caudal jurídico" en lengua castellana, que podría ser consultado habitualmente por millones de personas que hablan español pero no tienen conocimientos de inglés o francés.

Además, creen que otro motivo es que frecuentemente "se da la paradoja de que cuando dos Estados de habla hispana someten un conflicto a la Corte parece razonable que todo el proceso se desarrolle en la lengua que los dos comparten". En este punto, destacan el apoyo de las Academias de Jurisprudencia de España a esta iniciativa.

Las débiles promesas por el catalán

PSOE y PP se han alineado en el Senado a través de esta iniciativa de promoción al castellano en un foro internacional en un momento en que el gobierno de Pedro Sánchez se comprometió con la Generalitat de Catalunya, en la mesa de diálogo el verano pasado, a impulsar la lengua catalana en el Parlamento Europeo, así como en la Cámara Alta. Pero no ha habido ninguna concreción en este sentido, después de que el PSOE desestimó pedir la oficialidad y se limitó a aceptar la categoría más floja de lengua de uso.

El Tribunal Internacional de Justicia de la Haya, conocido coloquialmente como Corte Mundial, es el principal órgano judicial de las Naciones Unidas y fue establecido por la Carta de las Naciones Unidas en 1945. No hay que confundir este tribunal con la Corte Penal Internacional que se ocupa de la persecución de personas físicas que hayan cometido crímenes de guerra, genocidio o crímenes contra la humanidad. Las funciones principales del Tribunal de la Haya son resolver las disputas presentadas por los Estados y dar opiniones y consejos sobre las cuestiones legales presentadas por la Asamblea General de la ONU y el Consejo de Seguridad, o por agencias especializadas que tienen la autorización de los dos órganos de las Naciones Unidas. El Estatuto de la Corte Internacional de Justicia es el principal documento constitucional que regula las actividades de la Corte.