Las negociaciones entre PSOE y Podemos para reformar la ley del 'solo sí es sí' han fracasado. Así se certificará este mismo lunes, cuando el grupo socialista presente en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para modificarla. El texto se presentará sin la firma del grupo de Unidas Podemos, después de que, ante la cascada de revisiones de sentencias a agresores sexuales, haya sido imposible que en la última semana el Ministerio de Justicia y el de Igualdad hayan llegado a un acuerdo sobre cómo modificar la ley estrella del Ministerio capitaneado por Irene Montero.

El PSOE había dado a Podemos hasta el viernes de la semana pasada para llegar a un pacto. Había cierta esperanza, de manera que se decidió aplazar la fecha límite y situarla este lunes, pero finalmente no ha habido acuerdo: aunque ambas partes veían con buenos ojos aumentar las penas a los violadores, no se han puesto de acuerdo en los tecnicismos. El Ministerio de Justicia (en manos del PSOE) quiere incluir en el Código Penal la violencia y la intimidación como agravantes, pero Igualdad (Ministerio controlado por Podemos) considera que eso es dar un paso atrás porque, según su opinión, sitúa a la víctima en un "calvario probatorio". La formación morada cree que eso lleva a preguntar a las mujeres si se han resistido durante la agresión, en lugar de sí han consentido la relación sexual. Los socialistas, sin embargo, han insistido siempre que en su propuesta el consentimiento no desaparece del corazón de la ley.

 

Fuentes del Ministerio de Igualdad aseguran que el PSOE no les ha comunicado que presentaría esta proposición de ley en solitario. Desde la dirección de Igualdad se cree que "había opciones para llegar a un acuerdo", e insisten en que el consentimiento es "una conquista de millones de mujeres". Hay que insistir en que los socialistas reiteran por activa y por pasiva que en la propuesta que Justicia defiende ante Igualdad el consentimiento se mantiene en el centro.

El PP entra en juego: ofrece votos gratuitos al PSOE

La pelota ha pasado de estar en el tejado de La Moncloa, a estar en el del Congreso de los Diputados. Una vez el PSOE registre esta proposición de ley, se iniciará un plazo para que el resto de grupos presenten enmiendas. Es decir, que Podemos todavía tiene margen de maniobra para llegar a un acuerdo con los socialistas y presentar enmiendas en las que ambas partes estén de acuerdo. Ahora bien, estos pactos llegarán a contrarreloj. Además, habrá que ver qué presión ejercen el resto de grupos parlamentarios, ya que hay una amplia mayoría que asegura que hay que modificar la ley.

Es más, la semana pasada Alberto Núñez Feijóo decidió tener un papel más protagonista en toda esta cuestión y ofreció al PSOE los votos gratuitos del PP en caso de que los socialistas no llegaran a un acuerdo con la rama de Podemos del Consejo de Ministros para reformar esta ley. De hecho, las mismas fuentes del Ministerio de Igualdad admiten que hay "preocupación" en torno a Irene Montero por si el PP y el PSOE suman sus votos con el fin de "volver al esquema de la violencia o la intimidación".