El PSC volvería a ganar las elecciones al Parlament de Catalunya, a pesar de perder entre 4 y 6 escaños, y quedarse con una horquilla de entre 36 y 38 diputados, según el Barómetro del CEO; mientras que Junts perdería casi la mitad de los diputados, pasaría de los actuales 35 a un máximo de 18 escaños y caería a cuarta fuerza del Parlament. Frente a estos descensos, ERC sumaría entre 4 y 6 diputados, y se encaramaría a los 24-26 escaños, como segunda fuerza de la cámara; seguida muy de cerca de Aliança Catalana, que se situaría como tercer grupo con un crecimiento muy importante que recogería la caída de Junts y pasaría de los dos diputados actuales a una horquilla de entre 23 y 25 escaños.
El crecimiento de ERC compensa el descenso del PSC, pero los Comuns podrían perder 1 o 2 escaños, lo cual dibuja un "escenario precario pero posible de mantener la mayoría parlamentaria" de los partidos que apoyan a Salvador Illa, en palabras del director del CEO, Joan Rodríguez. Los tres partidos que apoyan al Govern tendrían entre 64 y 69 diputados, y la investidura requiere 68 votos. Sin embargo, una alternativa independentista a este tripartito sería insuficiente con ERC, Junts y la CUP (44-49) y requeriría la incorporación de Aliança (67-74), claramente imposible en esta combinación.
Los cambios son menos relevantes en el resto de formaciones. El PP podría perder en Catalunya hasta 3 escaños y quedar con 12-13. Esta pérdida de votos de los populares beneficiaría a Vox, que podría pasar de los actuales 11 a 12-13, a pesar de que la multiplicación de los diputados de Aliança Catalana frena el crecimiento de la formación de Ignacio Garriga en Catalunya. La pérdida de uno o dos escaños dejaría a los Comuns con una horquilla de 4-5; la misma que muestra la CUP, que mantendría los actuales 4 diputados o crecería 1 escaño.
Según el director del CEO, el Barómetro, que recogió los datos entre el 21 de mayo y el 25 de junio, en medio de una situación de tensión en la política española, marca una tendencia de continuidad en Catalunya con relación a las encuestas de los últimos dos años. Mantiene la valoración del Govern y un incremento de la percepción positiva de la situación política, lo que explica la estabilidad del resultado.
Aliança Catalana
En cuanto a la oposición, el declive de Junts, que podría perder casi la mitad del porcentaje de voto y hasta 19 escaños, se traduce en el crecimiento de Aliança Catalana, que recibe un 28% de votantes del Partido de Puigdemont y sube casi 12 puntos con relación a 2024. Además, sin embargo, el partido de Sílvia Orriols se beneficia también, por primera vez, de un flujo de transferencia de 23 puntos de votantes de Vox. Esto representa que uno de cada cinco votantes de Vox pasaría a Aliança y comporta un estancamiento a la baja de la formación de Ignacio Garriga en el Parlament de Catalunya, pero al mismo tiempo indicaría una entrada de votantes no independentistas a las filas de Vox.
Según Rodríguez, Aliança y Vox, que sumados representarían entre 35 y 38 escaños, tienen en común un rechazo del statu quo actual. No obstante, en la medida en que el partido de Orriols crece e incorpora votantes de Junts, se modera el perfil de los votantes.
El CEO no ha aportado el resultado de manera territorializada, por considerar que el margen de error es muy elevado. No obstante, el director del Centre ha explicado que es en las circunscripciones más pequeñas, Girona y Lleida, donde se detectan unos movimientos más acentuados y donde Aliança toma más ventaja respecto a Junts e incluso ERC.
Salvador Illa se mantiene como el líder preferido como president de la Generalitat, con un 18% de los apoyos, teniendo en cuenta que el 26% de los votantes responden que no les gusta ninguno de los líderes de los partidos y un 24% no sabe o no contesta. En este capítulo destaca que Sílvia Orriols aparece como la segunda líder preferida como presidenta (8%), Gabriel Rufián (8%) pasa por delante de Oriol Junqueras (5%), que empata con Carles Puigdemont (5%).
El CEO ha hecho público este jueves el primer Barómetro de este año después de que desde el mes de noviembre del año pasado no había presentado esta encuesta. El Govern atribuyó el pasado martes a cuestiones administrativas, de elaboración del correspondiente contrato programa, este retraso.