Los Comuns han presentado en el Parlament una propuesta de resolución para endurecer el control sobre la tenencia y el porte de armas blancas y de fuego, con el objetivo de reducir la presencia de estos objetos en el espacio público. La iniciativa, registrada por el grupo parlamentario y que se tramitará ante la Comisión de Interior y Seguridad Pública, plantea cuatro medidas que implican reformas del Reglamento de armas, más capacidad de investigación de los Mossos d'Esquadra y cambios en el Código Penal. Los Comuns buscan llegar a un consenso parlamentario antes de trasladarlo como proyecto de ley, o incluso, antes de llevarlo al Congreso de los Diputados, que es quien tiene las competencias para modificar el Código Penal
La presidenta de los Comuns, Jéssica Albiach, ha defendido que la seguridad ciudadana se debe abordar "desde el rigor, sin alarmismos" y con un modelo basado en la prevención y la reducción de riesgos. Albiach ha hecho referencia al pasado fin de semana, en el que, según ha señalado, se produjeron cinco episodios violentos con arma blanca, así como al asesinato de Manresa de hace quince días y a los nuevos episodios violentos conocidos este miércoles en Lleida. La dirigente de los Comuns ha querido situar estos episodios en el contexto de los datos globales de criminalidad. Según la propuesta de resolución, Catalunya registró una tasa estandarizada de homicidios de 0,8 por cada 100.000 habitantes en 2023, por debajo de las tasas de Dinamarca, Alemania, Finlandia, Suecia y Francia y también de la media de la Unión Europea, situada en 0,91.
En este sentido, Albiach ha remarcado que "no estamos en una situación de emergencia" y que los datos de delincuencia son inferiores a los de otros años. Al mismo tiempo, ha admitido que hay "margen de mejora" y ha defendido que la tenencia de armas sin licencia sea "intolerable" en Catalunya. La propuesta recoge que el número de homicidios pasó de 61 en 2023 a 68 en 2024 y 55 en 2025, mientras que durante el primer semestre de 2026 se registraron 26. También señala que los incidentes con arma de fuego han bajado un 6% este año, pero que los tiroteos con fuego real han pasado de 47 en 2025 a 68 en 2026, un incremento del 45%.
Navajas de más de seis centímetros
La primera propuesta de los Comuns consiste en pedir al Ministerio del Interior una reforma del Reglamento de armas para que quede prohibido de manera explícita llevar, exhibir o utilizar fuera del domicilio, del lugar de trabajo o de actividades debidamente justificadas cualquier arma blanca con una hoja superior a los seis centímetros. La iniciativa plantea que, si no se puede acreditar una causa justificada, estas armas puedan ser requisadas y se pueda aplicar la correspondiente sanción.
Actualmente, el Reglamento de armas prohíbe la comercialización, publicidad, compraventa, tenencia y uso de las navajas automáticas y de las navajas no automáticas con una hoja superior a los once centímetros. En cuanto al porte de armas blancas, la normativa ya prohíbe llevarlas o exhibirlas fuera del domicilio o del lugar de trabajo, pero deja en manos de las autoridades y de los agentes valorar si existe una necesidad justificada según las circunstancias. Los Comuns quieren reducir este umbral a los seis centímetros. La propuesta argumenta que una parte importante de las navajas multiusos que utiliza la ciudadanía tienen hojas que no superan este tamaño y considera que establecer un límite más claro permitiría reducir el riesgo de uso de estos objetos para agredir a otras personas.
El diputado Andrés García Berrio ha señalado que actualmente el criterio que puede llegar a la ciudadanía es que las navajas de más de once centímetros están prohibidas, mientras que los cuerpos policiales disponen de un margen de interpretación en otros supuestos. Los Comuns quieren que la prohibición sea más clara y que, si finalmente no se modifica el reglamento estatal, el Departamento de Interior amplíe los criterios para requisar navajas potencialmente peligrosas.
Registro de compraventa y autorización para venderlas
La segunda medida plantea crear un registro obligatorio de compraventa para los establecimientos y vendedores de navajas y otras armas blancas potencialmente peligrosas. Los Comuns proponen que los vendedores tengan que dejar constancia de las operaciones y que se requiera una autorización administrativa para comercializar este tipo de armas. La propuesta también quiere aplicar este control a la compraventa de segunda mano, con el objetivo de facilitar las tareas de inspección e investigación de los cuerpos policiales y dificultar fenómenos como la receptación o el blanqueo.
Más medios para los Mossos contra el tráfico de armas
La tercera medida reclama incrementar los medios y la capacidad de investigación de los Mossos d'Esquadra en el ámbito del crimen organizado, especialmente en lo que se refiere al tráfico de armas y a los delitos relacionados con la tenencia o el uso de armas de fuego. García Berrio ha defendido que los cuerpos de seguridad deben disponer de las mejores herramientas tecnológicas para combatir este fenómeno y ha situado esta actuación policial entre las prioridades de la propuesta.
Endurecer las penas por tenencia ilegal de armas
La cuarta medida es una reforma del Código Penal para aumentar las penas por tenencia ilegal de armas. Los Comuns proponen elevar la pena del tipo básico de tenencia de armas prohibidas, previsto en el artículo 563, hasta los dos a tres años de prisión, frente al actual margen de uno a tres años. La propuesta también plantea modificar el artículo 564 del Código Penal para incrementar las penas por tenencia de armas de fuego reglamentadas sin licencia o autorización. En el caso de las armas cortas, los Comuns proponen una pena de un año y seis meses a dos años y seis meses de prisión, mientras que para las armas largas plantean una pena de un año a dos años y tres meses.
García Berrio ha argumentado que la tenencia de un arma de fuego sin licencia presenta un riesgo potencial elevado para la integridad física y la vida de las personas y ha considerado que actualmente está "infrapenada" en comparación con otros delitos. La propuesta de los Comuns señala que las penas actuales por la tenencia de armas reglamentadas sin licencia pueden quedar por debajo de los dos años, lo que abre la puerta a una eventual suspensión de la pena cuando se cumplan los requisitos legales. Los Comuns aseguran que la iniciativa lleva meses trabajándose y que algunas de las medidas también han sido abordadas en diferentes ámbitos en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, han optado por plantearlas primero en el Parlament de Catalunya con la voluntad de buscar un consenso entre los grupos antes de trasladar el debate a las Cortes españolas.