Se inicia la causa judicial impulsada por los empresarios y programadores informáticos de Sentinel Alliance por el espionaje que habrían sufrido con softwares Pegasus y Candiru por parte de las autoridades de inteligencia y policiales del Estado. Los desarrolladores espiados han aportado al juzgado de instrucción número 2 de Barcelona sus dispositivos para que los Mossos d'Esquadra realicen un peritaje forense. Dos de los querellantes, Joan Arús y Jordi Baylina, declaran este miércoles ante la jueza, mientras que el resto, Pau Escrich, Joan Matamala y Xavier Vives, lo harán el 20 de abril.

En la causa están imputados la exdirectora de la Guardia Civil María Gámez, la exdirectora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Paz Esteban y los directivos de las empresas israelí NSO Group —Shalev Hulio y Yuval Somekh—, desarrolladora de Pegasus, y Saito Techo LTD —Eran Shorer, Ya'akov Weizman y Eitan Achlow—, que está detrás de Candiru. La imputación de los fabricantes del software espía Candiru es un hecho inédito. El exdirector de la Guardia Civil Félix Vicente Azón, que es juez, ha quedado finalmente fuera de la causa por aforamiento sobrevenido al haber sido nombrado magistrado del Tribunal Supremo en febrero de este 2025. Ahora, la competencia para juzgarlo recaería sobre la Sala Penal del mismo Supremo.

La magistrada instructora de la causa, Júlia Tortosa Garcia-Vaso, ha requerido al Tribunal Central de Instrucción que certifique si se autorizaron medidas de vigilancia tecnológica sobre los afectados por el espionaje en las diligencias previas 89/2019 y 99/2018. Se trata de la causa de Tsunami Democràtic, archivada finalmente en la Audiencia Nacional. En el sumario salían los nombres de los querellantes, pero no fueron imputados.

Citizen Lab revela decenas de infecciones con Pegasus y Candiru a cinco programadores y su entorno

Los cinco denunciantes son empresarios y desarrolladores de código abierto para gobernanza, votación digital, identidad digital y soluciones de blockchain. Las autoridades españolas justificaron el espionaje alegando que el desarrollo de herramientas de voto digital de código abierto podría constituir una amenaza para la seguridad nacional. Lo destapó Citizen Lab en el marco del CatalanGate. Se documentaron 26 ataques con Pegasus y 8 infecciones contra Jordi Baylina —cofundador de Polygon y Zisk—, sobre las que una pericial forense de la UPC identificó la extracción de 43 MB de datos. En cuanto al empresario cultural Joan Matamala, se han identificado 16 infecciones con Pegasus y una con Candiru. 

El trabajo de Citizen Lab identificó también seis intentos de infección con Candiru a Xavier Vives, que es cofundador de Vocdoni; cuatro intentos con Candiru y uno con Pegasus contra Pau Escrich, vinculado a Vocdoni y a CTO de Aragon Labs; y espionaje telefónico y físico contra Joan Arús, que es cofundador de Vocdoni y presidente de Sentinel Alliance. Según los querellantes, la vigilancia se extendió a los asesores y familiares de los afectados, que recibieron 13 infecciones con Pegasus que no son objeto de ninguna investigación judicial.