Después de nueve meses en prisión preventiva en la prisión de Puig de les Basses de Figueres, este martes ha empezado el juicio de Charaf Fadlaoui -de 18 años- e Ibrahim Afkir -de19 anys- en la sala 3 de la Audiencia de Girona. Son los primeros jóvenes detenidos de las protestas postsentencia que son juzgados -en una sesión prevista que dure hasta mañana el miércoles- acusados de desorden público, atentado contra la autoridad y lesiones y daños.

Críticas al "racismo institucional"

Decenas de personas se han concentrado ante los juzgados gerundenses para mostrarles su apoyo por segundo día consecutivo, convocados por el Grupo de Apoyo a Ibrahim y Charaf. Denuncian que la causa va estrechamente ligada a un discurso interesado y que se les imputan unos hechos sobredimensionados. También califican su caso de racismo, ya que el resto de jóvenes que fueron detenidos por hechos similares pero no son racializados están a estas alturas en situación de libertad.

Òmnium Cultural y la Assemblea han estado presentes en la manifestación, que ha empezado a las 9 de la mañana, para exigir la absolución de los jóvenes detenidos. Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC, ha justificado su apoyo a Ibrahim y Charaf porque, como ellos, dieron apoyo al movimiento independentista. "Creemos que se les tiene que absolver, y tendrán las entidades de la sociedad civil al lado", ha asegurado Paluzie. Por otra parte, Marcel Mauri, vicepresidente de Òmnium, ha leído una carta que Jordi Cuixart ha escrito para Charaf y Ibrahim: "Contadme entre los que hoy sois en Girona, denunciando la injusticia y haciendo frente a la represión. Pero la fuerza de la solidaridad también es semilla de esperanza". El Grupo de Apoyo, además, denuncia que su detención fue arbitraria porque, según dicen, no participaron en las movilizaciones contra la sentencia y eran lejos del lugar de los hechos por los que se les imputan.

ANC juzgados Girona Ibrahim y Charaf - C. F.

Los dos jóvenes fueron detenidos la madrugada del 17 de octubre pasado, acusados de lanzar piedras contra un furgón policial que protegía el cuartel de la policía estatal de Pedret, en Girona, y herir al conductor y el copiloto. Tras pasar a disposición judicial, se decretó el encarcelamiento preventivo porque el titular de la sala 3 de la Audiencia de Girona consideró que había riesgo de fuga por falta de arraigo. Los dos jóvenes siempre han mantenido que no protagonizaron los hechos que se les imputan.

Dos únicos encausados

El letrado que les representa, Benet Salellas, ha lamentado que, a estas alturas, sean los dos únicos encausados por las protestas populares contra la sentencia que están encarcelados, un hecho que atribuyen a su nacionalidad marroquí.

La Fiscalía pide nueve años de prisión para los dos jóvenes y la expulsión de España cuando cumplan dos terceras partes de la pena, una multa de 7.200 euros para cada uno y una indemnización conjunta de 900 euros.

La Generalitat pide tres años y medio de prisión para los chicos. La portavoz del Govern, Meritxell Budó, lo justificó como acto de "responsabilidad" en la defensa de los agentes de los Mossos que habrían sufrido lesiones.

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