El president Jordi Pujol tendrá que volver a comparecer ante el tribunal de la Audiencia Nacional que lo juzga, junto con sus siete hijos, por el origen del dinero que tenían en Andorra, el próximo 27 de abril. Así ha quedado establecido este jueves, al finalizar la sesión, en la que se ha vuelto a ver un choque de criterios fiscales entre los inspectores de Hacienda de la ONIF, que hicieron los informes siguiendo los criterios policiales de la UDEF, y los peritos contratados por las defensas, que habían ocupado cargos en la Agencia Tributaria española. Al finalizar la sesión, el fiscal Anticorrupción, Fernando Bermejo, ha explicado que aún le quedaba hacer interrogatorios a los peritos sobre dinero de Jordi Pujol Ferrusola en Suiza, y por eso el tribunal ha habilitado el 24 de abril para finalizar las periciales. Y el interrogatorio de los diecisiete acusados, que se dejó para el final, se hará la semana del 27 al 29 de abril. Finalmente, la semana del 11 al 14 de mayo se ha reservado para los informes finales.
El presidente Pujol es el primero de la lista de los acusados y el tribunal, presidido por el magistrado José Ricardo de Prada, tendrá que decidir, finalmente, si permite su interrogatorio. Ahora hace cinco meses, el 24 de noviembre, al iniciarse el juicio, los forenses del juzgado aseguraron que el president Pujol, de 95, años,“no podía defenderse” por su frágil estado de salud. Pujol compareció ante el tribunal de forma telemática, desde su casa, como seguramente se repetirá esta segunda vez. Pujol se puso “a disposición del tribunal” y el presidente de la Audiencia resolvió mantenerlo como investigado hasta su declaración y ver si está capacitado.
Ahora, el tribunal de oficio puede pedir una nueva revisión médica del president Pujol. Fuentes de la familia han asegurado a ElNacional.cat que no lo volverán a pedir. Como investigado, el president Pujol tiene derecho a no declarar o a hacerlo parcialmente, y solo responder a las preguntas de su defensa.
Los 10.700 billetes de Josep Pujol Ferrusola
La sesión de este jueves se ha centrado en el caso de Josep Pujol Ferrusola, el tercer hijo del president, defendido por el penalista Jaime Campaner. Josep tenía dos cuentas en Andorra: en Andbank, de 1992 a 2010, donde sostiene que cobró las ganancias que generaban la herencia del abuelo Florenci, en una cuenta en Suiza, y en la Banca Privada de Andorra (BPA). Desde este segundo banco, se acogió a la amnistía fiscal del ministro Montoro y declaró unos 800.000 euros, que la administración tributaria le admitió. Los inspectores de Hacienda de la ONIF han asegurado que se puede acusar a Josep de un delito contra Hacienda —por el cual el fiscal le pide tres años de prisión, además de los otros delitos compartidos con el padre y los hermanos—, a pesar de que haya una resolución administrativa firme de su regularización. Extremo que han negado completamente que sea posible y legal los expertos de la familia, que son inspectores de Hacienda en excedencia.
La operación más polémica de Josep Pujol es que en 2009 sacó 900.000 euros en metálico de su cuenta de la BPA, los cargó en una bolsa para —“atravesar la plaza Vella de Andorra”, ha afirmado con sorna el abogado del Estado, José Ignacio Ocio—, para depositarlos en otra cuenta en Andbank. Eran 10.700 billetes de 50, 100, 200 y 500 euros que pesaban 10 kilos, y el mismo día volvió a ingresarlos en la cuenta inicial. Los peritos de Hacienda han asegurado que es un “préstamo simulado” y con documentación “falsa” y hecha a requerimiento judicial. Han detallado que Josep Pujol, primero dijo que era un préstamo para su amigo y empresario andorrano Jorge Barrigón, que también es juzgado en esta causa por la propuesta de compra de una sociedad de helicópteros.
En una segunda documentación, se indica que se explicó que el dinero lo sacó para ayudar a su hermano Jordi, para invertirlo en México, pero que una vez sacado, no lo necesitó porque se los dejó antes otro empresario, Bernardo Domínguez Cerecedes, que también es juzgado.
Los peritos de los Pujol no han dudado en dar verosimilitud a estas explicaciones de Josep Pujol, con documentación interna del gestor de la BPA. También han validado que el dinero que los siete hijos del president Pujol tenían en Andorra hasta 2014 provenía de las gananciias de la cuenta que tenía el abuelo Florenci en Suiza, a pesar de que el fiscal les ha reprochado que no hay ninguna prueba documental para validarlo. Tampoco para negarla.
