El PP madrileño habría presionado a una regidora del partido en el Ayuntamiento de Móstoles para tapar la acusación de acoso sexual y laboral que esta denunció internamente contra el alcalde del municipio, el popular Manuel Bautista. La entonces edil, ya desvinculada de la política municipal, habría denunciado en los canales internos del PP que Bautista la había incomodado con comentarios sexuales y que tenía “una obsesión tremenda” con ella, hasta el punto de ir diciendo a terceras personas que tenían relaciones y que la había fichado porque “está buenísima”. Cuando esta le explicitó su rechazo a una relación más allá de lo profesional, el alcalde la habría sometido a acoso laboral y humillaciones. Ante la situación, desde la dirección popular en Madrid habrían intentado taparlo desincentivando una denuncia, según publica este jueves El País.

La denunciante, de cerca de 40 años, muy formada y funcionaria del Estado, entró en política en otoño de 2022. Proveniente de una familia simpatizante del PP, se había afiliado al partido en 2010, pero no fue hasta doce años después que se animó a participar activamente en la política de su municipio, Móstoles, como voluntaria para ayudar en las cuestiones del partido por las tardes. Manuel Bautista, que en 2023 se convertiría en alcalde, la integró en su equipo de campaña alegando que tenía un perfil “altamente formado” y experiencia en gestionar equipos. Ella aceptó y poco después, según relata al citado diario, advirtió que el interés del dirigente popular iba más allá de la política.

Primero le pedía que lo recogiera y llevar a sitios, y luego comenzaron las insinuaciones y comentarios de carácter sexual. Según la denunciante, le habría hecho comentarios como que debían buscar “algún hueco de tranquilidad juntos”, que tenían una “conexión increíble” o insinuaciones como que en política surgen relaciones cercanas que “sin darte cuenta llevan a algo más” y que “hay que dejarse llevar”. La exedil popular afirma que terceras personas le habrían hecho saber que Bautista tenía “una obsesión tremenda” con ella, hasta el punto de hacer comentarios fuera de lugar cuando ella no estaba: “La he fichado para que me haga un gran trabajo a mí”, “esta mujer nos alegra el día y más me lo va a alegrar”, “está buenísima, esta es solo para mí”. Según el relato de la denunciante, el alcalde habría ido diciendo que se acostaba con ella, lo que le generó un enorme malestar en su entorno profesional y personal.

En el momento en que la denunciante le explicitó al alcalde que tenía marido e hijos y que no había ninguna intención por su parte de una relación con él más allá de lo profesional, según su relato, Bautista la habría sometido a un “acoso profesional reiterado” con humillaciones, invisibilización de su trabajo y apartándola no dejándola intervenir en los plenos para defender las mociones que ella misma preparaba. También la habría excluido de actos oficiales y, finalmente, se le indica que se la releva del cargo de responsabilidad en el gobierno municipal y que recoja sus cosas. "Todo el mundo sabía lo que pasaba", relatan terceras personas conocedoras de la situación al citado diario madrileño.

"El amparo [del PP] pasa por quitarte de la cabeza cualquier tipo de denuncia"

Entonces, la regidora acudió a los canales internos del PP para denunciar su situación. Primero con una carta al gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la que pedía una reunión. Se la citó en la sede nacional del PP, en la calle Génova, donde se reunió con la vicesecretaria de Organización del partido en Madrid y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Ana Millán. Según la denunciante, Millán la habría desincentivado a denunciar con comentarios como "¿De verdad te merece la pena?", "Ayuda no es hacerlo público, eso te va a hundir", "El amparo pasa por quitarte de la cabeza cualquier tipo de denuncia", "Protegerte es no hacer nada". El número dos de Ayuso, Alfonso Serrano, se incorporó a la reunión en un momento dado: "No es cuestión de tapar", le dijo, "es que una denuncia pública o judicial te afectaría a ti".

Sin soluciones, la regidora entrega su acta y se da de baja del partido en 2024

En un momento dado, la solución que le planteó el partido fue un acuerdo “amistoso” con Manuel Bautista o acudir al Comité de Derechos y Garantías del partido. También se le instó a quedarse en el Ayuntamiento como concejala rasa, mantener le menor relación posible con el alcalde "y aquí no ha pasado nada". "Cuando te metes en política tienes que estar preparada para aguantar muchas cosas. (…) Piensa que a lo mejor ahora te merece la pena estar en un segundo plano, no estar tan visible, deja pasar el tiempo y luego… tienes que tener perfil bajo una temporada y luego ya verás", le habrían dicho Lucía Paniagua, otra dirigente del PP madrileño, según ha revelado El País. Sin soluciones, en octubre de 2024, la regidora entregó su acta y se dio de baja del partido, para volver a su trabajo habitual. No sin antes denunciarlo todo con un escrito de 20 páginas, asistida por un abogado, al Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. Una denuncia que por el momento no ha llevado a nada, según le consta a ella.