El PP continúa removiendo el caldo de la moción de censura pero sin atreverse a servirlo en la mesa. Este lunes, en la habitual rueda de prensa que el partido ofrece después de reunir a su equipo directivo, Borja Sémper ha ofrecido una rueda de prensa. El portavoz de los populares ha instado al PNV a ser "coherente" y abandonar a Pedro Sánchez. Lo ha hecho al día siguiente de que el vasco Aitor Esteban defendiera que "sería irresponsable continuar más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada". El jefe de filas jeltzales afirmó que con el actual "panorama" que se presenta en el Gobierno, con la reciente imputación de Zapatero, es "ciertamente muy difícil que Sánchez pueda culminar la legislatura".
Pero el PP no da el paso de presentar esta moción de censura. Asegura que está en contacto con PNV y Junts per Catalunya para tener siempre "el termómetro" en marcha, pero descarta hacer nada "extravagante". Deja más bien en manos de estas dos formaciones que sean ellas las que pidan públicamente a Feijóo el paso de desbancar a Sánchez del poder. Pero lo hace con la estrategia de erosionarlos cada vez que no acaban de deshacerse del todo de Sánchez, sobre todo los jeltzales, que gobiernan Euskadi en coalición con el PSE. “Cada día que pasa apoyando al gobierno se manchan más con la corrupción”, ha afirmado, además de asegurar que es igual de culpable “quien la hace que quien mira hacia otro lado”.
Una moción en el Senado que sirva como termómetro de una moción de censura
“Creemos que es una oportunidad extraordinaria para que los socios del gobierno se empiecen a distanciar de manera clara, nítida y concreta de la montaña de corrupción que asedia al gobierno”, ha dicho. El PP quiere incrementar la presión sobre los socios y, por este motivo, entre otras iniciativas, ha registrado una moción de reprobación en el Senado contra el Gobierno por los casos de corrupción. A pesar de que disponen de mayoría absoluta para aprobarla, los populares esperan que el texto fuerce a Junts y al PNV a distanciarse del ejecutivo y evidencie que Sánchez ya no dispone de suficientes apoyos para mantener viva la legislatura.
Felipe González pide elecciones anticipadas
Por otro lado, el expresidente del Gobierno Felipe González ha instado al actual ostentador del cargo, Pedro Sánchez a anticipar las elecciones generales después del estallido del caso Zapatero. "Es la primera vez que lo pido; debería haber elecciones este año", ha manifestado en un coloquio organizado por la Asociación Valenciana de Empresarios. Según González, si Sánchez no anticipa comicios, será la enésima demostración de que no piensa en el "beneficio" de su partido o de la ciudadanía española, sino en el suyo. "El liderazgo que aprecio es el que es para beneficio de los demás; de la población; la confianza cae cuando la gente cree que solo buscas el tuyo"; ha añadido. A pesar de admitir que el caso Zapatero tiene un "coste reputacional para todos", ha defendido su presunción de inocencia, además de asegurar que no lo ve "con capacidad para montar una ingeniería financiera como esta".
