Alberto Núñez Feijóo opta por tomar distancia con la etapa de Mariano Rajoy al frente del PP y no poner la mano en el fuego ni por el expresidente del Gobierno y del partido ni por la entonces secretaria general de la formación, María Dolores de Cospedal. Este lunes, después de la reunión de la dirección de los populares, el vicesecretario de Economía, Juan Bravo, ha comparecido en rueda de prensa y se le ha preguntado por el arranque del juicio del caso Kitchen y por si el actual Partido Popular cree en la inocencia de sus ex máximos dirigentes. En su comparecencia ante los medios, ha eludido esta última cuestión y ha asegurado que el partido ya no tiene nada que ver con casos de corrupción del pasado.
Bravo ha señalado que la justicia “debe actuar con independencia” y que “los culpables deberán pagar por los actos que realizaron”. Sin mucho margen a la improvisación y leyendo el papel que tenía delante, ha asegurado que el PP “condena sin matices cualquier delito de corrupción”. “No señalamos a los jueces ni hablamos de lawfare” como sí hace el PSOE, ha defendido el portavoz popular, que ha dicho que “el PP de 2026 no es el de la Kitchen ni el de la Gürtel, del mismo modo que el PSOE de 2026 no es el de Filesa”. Sin embargo, ha defendido que a día de hoy continúan apareciendo casos de corrupción dentro del partido de Pedro Sánchez. En cambio, “Feijóo no tiene a nadie en su equipo implicado en casos de corrupción; ni nadie de su junta de Galicia”, ha enfatizado. Preguntado concretamente por si el actual PP cree en la inocencia de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal en el caso Kitchen, Bravo ha dicho que él no es “juez para decidir quién es inocente o culpable”. “Tenemos que dejar trabajar a la justicia”, se ha limitado a contestar.
Este lunes ha arrancado el juicio sobre el caso Kitchen, que verá al exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y su cúpula ministerial y policial sentarse en el banquillo de los acusados para determinar si ordenaron la operación contra el extesorero del PP, José Luis Bárcenas, durante la investigación de la trama Gürtel. La Semana Santa termina este lunes y da el pistoletazo de salida a sendos viacrucis judiciales tanto para el PP, con la operación Kitchen, como para el PSOE, ya que este martes su exsecretario de organización y exministro de Transportes, José Luis Ábalos, se sentará en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo por el caso mascarillas.
El PSOE —que ejerce como acusación popular en el juicio del caso Kitchen— ha pedido en el turno de cuestiones previas anular el juicio y reabrir la instrucción de la trama de espionaje a Bárcenas. Concretamente, los socialistas exigen investigar los audios intervenidos al excomisario José Manuel Villarejo que implican a la exsecretaria general del partido María Dolores de Cospedal. Piden investigar también a su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro. Ambos están citados como testigos.