Felipe VI y Carlos Lesmes, presidente del Consejo del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, presidieron ayer la entrega de títulos a los nuevos jueces en Barcelona. El rey pasó después por una cena de Foment, la patronal. Lesmes repitió la mezcolanza clásica de monarquía, Estado, unidad de España, justicia, ley, soberanía, etcétera, para concluir que los jueces pueden tocarlo todo y a ellos no puede tocarles nadie, que actúan en nombre del Rey y la Constitución. El Rey, como para agradecer esa mayonesa intelectual que justifica la promiscuidad de poderes, puso el acento en la independencia y la imparcialidad judicial, etcétera. Ni ABC lo lleva en portada y es cosa sorprendente en un diario tan sensible a la coronada institución, que hace de un real estornudo una sentencia sabia. El Mundo abre con la cosa pero con un título obvio: el Rey anima a los nuevos jueces a cumplir la Constitución. Hombre... Noticia sería lo contrario. Sin embargo, oye, si en la tele dedican medio telediario a decir que es invierno y hace frío, ¿por qué El Mundo no puede llevar este título? Claro que sí. La Razón también abre portada con la cosa, pero saca el título del discurso de la cena del Foment. Como también venía cargado de obviedades, lo ha coloreado con una mentira para que parezca un real reproche "a Catalunya", a su falta de "seguridad jurídica". Felipe de Borbón hablaba genéricamente, como siempre salvo el 3-O de 2017, pero al diario del Grupo Planeta le ha parecido mejor tunear el discurso para salpimentar su portada. ¿Por qué no? Dale, que es catalán. Siempre puedes poner cara mustia y excusarte de la real manera: te sabe muy mal, te has equivocado y no lo volverás a hacer.

El resto de diarios no han considerado portada las banalidades pronunciadas en ninguno de los actos. La Vanguardia hace una excepción, sin embargo, y no para destacar algo del Rey, sino para subrayar que el President Aragonès "ofrece al mundo económico diálogo con Madrid", según el título de portada. Qué extraño. Porque la nota de prensa de Presidència no menciona oferta de diálogo alguna. Tampoco los teletipos de la Agència Catalana de Notícies, de Efe ni de Europa Press. Es mucha la imaginación del diario o muchas las ganas que tiene de "diálogo con Madrid". La nota de Presidència es súper prudente. Destaca como título esta frase preciosa: "Catalunya tiene todos los ingredientes para construir un futuro de prosperidad". En el subtítulo, añade: "El jefe del Ejecutivo defiende la amnistía y la autodeterminación como vía para resolver el conflicto político". Amnistía y autodeterminación. Conflicto político. Si defender que "lo que es posible en Escocia tiene que ser posible en Catalunya" es diálogo, todo bien. El Rey aplaudió el discurso del President, explica Europa Press. Es un avance, si consideras que, hasta ahora, los únicos interlocutores españoles han sido los cuerpos y fuerzas de seguridad y los jueces.

El Rey, explica Efe, habló de las "pruebas duras" de la última década, "entre ellas la crisis del 2008 y los efectos de la pandemia, sin hacer mención del proceso independentista", sigue la agencia —no La Vanguardia, que fabula una historia más parecida a La Pastoreta que a los hechos. El título que abre la sección de política del diario es "El Rey apuntala la apuesta por Catalunya y zanja una etapa de desacuerdos". La afirmación se argumenta en el hecho de que Felipe VI ha visitado Catalunya siete veces este año. "De momento", matiza el diario, como queriendo decir. Las visitas han sido desplazamientos tristes y blindados, breves y sin contacto con nadie más que el cortejo habitual de cortesanos locales. Según La Vanguardia, sin embargo, pese a las "duras pruebas", estas visitaciones tienen un poder taumatúrgico que zanja —muy contundente—, "una etapa de desacuerdos", que es como el diario describe que ha pasado y pasa en Catalunya desde otoño de 2017, incluidos exiliados y tres millares de procesados por el 1-O, contando los confiscados por el Tribunal de Cuentas, por no decir nada del 155, del ahogo económico o la última sentencia sobre la lengua catalana. La crónica, pelotillera y edulcorada, pinta un mundo fantástico de "deshielo", "desinflamación del procés", "normalización de relaciones institucionales" y "el irrenunciable compromiso [del Rey] con Catalunya", que quiere decir que él y los ministros acuden a espacios seguros de Barcelona —la escuela judicial, el Mobile, el Foment, el hotel Vela o el Auditori—, a verter discursos vacíos, cargados de baratijas y bagatelas. "De Cataluña vengo de servir al rey, ¡ay! ¡ay! de servir al Rey, de servir al Rey".

LV

La Vanguardia, portada

EPC

El Periódico, portada

EPA

El Punto Hoy, portada

AHORA

Ahora, portada

EP

El País, portada

ME

El Mundo, portada

ABC

ABC, portada

LR

La Razón, portada