El acuerdo de Govern entre ERC y JxCAT que posibilitará la investidura de Pere Aragonès en los próximos días fue la indiscutible noticia política catalana de ayer y todos los diarios del quiosco de este martes dan fe de ello. Pero siempre hay lugar para las valoraciones e interpretaciones, y si una diferencia hay entre los diarios catalanes y los españoles, si algún motivo hace posible hablar de catalanes y españoles como sujetos diferentes, es precisamente el trato y valoración que se da hoy al pacto de Govern.

Aparte de una cuestión cuantitativa, ya que mientras que en los diarios catalanes el acuerdo es noticia principal, en los diarios españoles tiene que competir con los hechos de Ceuta, un alud humano de marroquíes que ayer desbordó la frontera de Tarajal, allí donde hace unos años, en 2014, la Guardia Civil intentó evitar la entrada de inmigrantes con el resultado de 15 muertos y ningun policía español en prisión, está la cualitativa, que en los diarios españoles toma la forma de un festival de rencor porque ha pasado lo que era más lógico que pasase, que se conformara un nuevo gobierno de mayoría independentista.

No es nada extraño que los diarios españoles se ocupen en primer lugar de lo que pasa en las ciudades españolas de África, pero más importante es captar la visión española y, por descontado, españolista con que reciben el pacto catalán, que concentran en una sola persona: el independentismo es Satanás y su última reencarnación sigue teniendo el mismo nombre, el de Carles Puigdemont, un nombre ausente en las portadas catalanas pero muy presente en las españolas, y no precisamente para bien.

Sánchez acelera la negociación con ERC rehén de Puigdemont es el titular principal de El Mundo —nota esclarecedora para despistados: Sánchez, con acento agudo, hace referencia a Pedro Sánchez; Sànchez, con acento grave, hace referencia a Jordi Sànchez—, es decir, que para este diario, tras toda la escenificación de ayer se encuentra Puigdemont moviendo los hilos, a quien trata de el fugado para asegurar que controlará la hoja de ruta independentista desde el Consell de la República y Junts asumirá áreas clave.

No se queda corto 'La Razón', que lleva como título principal Indultos y sedición: la vía Sánchez tras el pacto en Cataluña y acto seguido afirma que Puigdemont gana a ERC y retoma el desafío al Estado. Evidentemente, no les preocupa que se haya evitado la convocatoria de nuevas elecciones, sino que algún día se pueda volver a reunir la célebre mesa de diálogo o que desde Waterloo se llame a la "confrontación".

Incluso ABC considera que la noticia es lo bastante importante como para no ofrecer la portada monotemática de siempre y reserva los bajos a la cuestión catalana: Sánchez mantiene la alianza con ERC a pesar a ceder ante Puigdemont. Atención al subtítulo: El prófugo se reserva las consejerías clave, Moncloa busca reunir ya la mesa de diálogo, negociar el indulto y la sedición, y Aragonès celebra una "Generalitat republicana".

Finalmente, 'El País' intenta poner un poco más de distancia y menos de hiel y asegura que 'ERC cede poder a Junts para una difícil gobernabilidad', para añadir que 'Un órgano colegiado externo poco definido diseñará el plan del nuevo Ejecutivo para la independencia'.

Y si así está el panorama español, el catalán ofrece otros puntos de vista en sintonía con las líneas editoriales de cada diario: ERC asume el timón del 'procés' y se resigna a gobernar con Junts en El Periódico; ERC y Junts se reparten el Govern y aparcan el desacuerdo en La Vanguardia; Se ponen de acuerdo en El Punt Avui y Aragonès presidirá un govern de coalición con JxCat en Ara.