Las portadas de hoy ya se habían hecho ayer, al menos en los diarios del tridente andaluz. Ayer te decían que el PSOE reeditaría el "pacto Frankestein", como lo llama La Razón, que roba el concepto a Ciudadanos, partido que ha votado la mitad de los dichosos decretos-ley que ayer aprobó la diputación permanente del Congreso —el, digamos, vehículo de sustitución de la cámara, disuelta, hasta que las elecciones la renueven. Eso es lo que irrita a ABC, El Mundo y La Razón, que desinforman deliberadamente porque los independentistas votaron con el gobierno de Sánchez algunos decretos y a otros se opusieron o abstuvieron. Que no votaron en bloque, vaya. Pero como esos diarios ya habían cerrado ayer el relato de lo que tenía que pasar hoy... pues han hecho un "sostenella y no enmendalla" tan de ese país.

El tema no es este, sin embargo. El Periódico se esfuerza hoy junto a esos tres (y con El País, aunque no lo lleva en portada sino en páginas interiores) en salvar al coronel De los Cobos, el oficial de la Guardia Civil que dirigió sobre el terreno la represión —a garrotazos físicos e informáticos— del referéndum del 1-O. Lo hacen torciendo el testimonio en el Supremo del comisario de los Mossos, Ferran López, que ha dejado en evidencia la operación de culpabilizar a la policía catalana que llevan a cabo los mandos y agentes de los cuerpos de seguridad españoles que han declarado. López ha dicho, en resumen, que la operación era conjunta, de manera que los de los garrotazos —las "no-cargas" policiales— fueron por libre, pasando de la orden de la juez, y ha añadido que la operación se rompió a raíz de la actuación del CNP y la Guardia Civil. La disonancia entre ambos mandos es tan colosal que el abogado del conseller Forn ha pedido un careo.

La parte más favorable

Los diarios del 155 (La Vanguardia incluida), sin embargo, privilegian el testimonio del comisario por donde más puede proteger a De los Cobos et al: que los mandos de los Mossos habían avisado de que la situación en la calle era muy tensa y que, en respuesta, Puigdemont les dijo que si había violencia declararía la independencia —como había explicado el mayor Trapero. Violencia hubo, sí, como se ve en los centenares de vídeos y fotos de la jornada, pero todo el mundo sabe de dónde venía. Es curioso como por cada testimonio de algún agente que declara haber sufrido "violencia", hay vídeos que lo desmienten y que, de momento, no se haya visto ninguno que muestre la "violencia" de la que ahora se declaran víctimas.

El Mundo es el más mentiroso. Desde siempre trata de presentar a los líderes independentistas como personajes violentos. "Puigdemont esperaba un 1-O violento para declarar la independencia", titula, atribuyendo esta afirmación a Ferran López, que no lo dijo así ni literal ni figuradamente. Al margen de que una esperanza no es un hecho —que lo digan si no los que compran lotería—, no hay declaración alguna del presidente en el exilio en este sentido, mientras que son decenas las que hizo en contra. Son hechos sencillos, fáciles de encontrar en cualquier buscador. Si Puigdemont esperaba un 1-O violento, lo tuvo, pero no en el sentido que fabrica El Mundo, sino en el que le dieron De los Cobos et al, como todo el mundo vio. Aun hoy puede hacerlo —excepto si estás en la sala del Supremo, donde su señoría, el presidente del tribunal, no lo permite. Con la venia eh. La misma venia que cubre los ojos los diarios —salvo Ara.

(Atención a la foto del debate de La Vanguardia, en el mejor estilo Eurovision o final de desfile de modelos de la Fashion Week. Puestos a buscarle tres pies al gato, es curioso cómo la marquesa de Casafuerte, Cayetana Álvarez de Toledo, da la espalda al resto de candidatos. Ojo, ojo, porque algun/a columnista de la casa podría hacer dos páginas de interpretación en la edición del domingo que viene).

ABC

LR

ME

EP

EPC

LV

AHORA

EPA