Alberto Núñez Feijóo ha asegurado este jueves que las pensiones no corren ningún peligro y que, en caso de que llegue a la presidencia del Gobierno, se actualizarán según el índice de precios de consumo (IPC). Los populares se encuentran acorralados por este tema desde que su portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, señalara en una entrevista en un pódcast que el sistema "va a colapsar". El Gobierno y el PSOE han sacado todo el partido posible asegurando que un ejecutivo de PP y Vox se desharía del modelo actual y apostaría por uno privatizado. El líder del PP se ha visto obligado a rectificar. "Es muy sencillo; las pensiones son innegociables y ya está; se acabó", ha afirmado en una rueda de prensa desde Bruselas posterior a su participación en una cumbre del Partido Popular Europeo (PPE).
Ante las preguntas de los periodistas, Feijóo ha respondido que garantizará "sin duda" la viabilidad del sistema público de pensiones y ha añadido que, si alguien no tiene credibilidad a la hora de actualizar las pensiones, es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, porque en 2011, en plena crisis económica y bajo las órdenes del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero, votó en el Congreso a favor de congelarlas. El actual líder de los socialistas, también este jueves a su llegada a Bruselas por la reunión del Consejo Europeo, ha sostenido que el plan de PP y Vox consiste en "mentir" a los ciudadanos hasta el 29N y, después, "si les da la suma y pueden gobernar, recortar la jubilación a los pensionistas".
Sánchez se ha declarado "perplejo" ante los mensajes del PP y Vox que cuestionan la sostenibilidad del sistema de pensiones y proponen posibles cambios en el modelo. Según el presidente del Gobierno, la derecha y la ultraderecha quieren esconder sus planes "hasta después de las elecciones". En todo caso, Sánchez ha querido trasladar "absoluta tranquilidad" y ha garantizado que el sistema público es "sostenible". Sánchez ha avanzado, además, que su ejecutivo quiere aprobar antes de final de año la revalorización de las pensiones de acuerdo con el IPC.
En esta línea, Sánchez ha recordado que el Gobierno cerrará la legislatura con más de 20.000 millones de euros en la hucha de las pensiones, una cifra ampliamente superior a los 5.000 millones de euros que había en 2018, cuando ganó la moción de censura a Mariano Rajoy y el PP abandonó la Moncloa. El presidente del Gobierno ya había aludido el miércoles a los planes de la derecha en materia de pensiones. En un mitin en Zaragoza, alertó de que una posible alianza del PP y Vox al frente del ejecutivo supondría la "carta de defunción del estado del bienestar".
La portavoz del PP enciende la alarma diciendo que el sistema de pensiones "va a colapsar"
Las alarmas saltaron cuando la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, alertó de que el sistema de pensiones "va a colapsar" y "va a petar" si no se hace una reforma que garantice su sostenibilidad. "Tenemos que ser valientes y entender que el modelo se tiene que cambiar, porque el sistema actual, tal como está, no funcionará y va a petar; y lo responsable es que el próximo Gobierno se ponga a ello y sea valiente a la hora de tomar decisiones", dijo Muñoz en una entrevista en un pódcast.
Según la dirigente popular, los trabajos, "cada vez más precarios", no permiten sostener las pensiones "máximas" que perciben los nuevos pensionistas de la generación del baby-boom. "¿Tiene que haber pensión? Por supuesto", añadió la portavoz, que pidió que no se alimente un "choque entre generaciones": "La gente que está llegando a la pensión se la merece". Posteriormente, Feijóo se comprometió en una entrevista en esRadio a revalorizar las pensiones de acuerdo con el IPC si llega a la Moncloa, y garantizó que el sistema público de pensiones es "una carpeta incuestionable".
En el fondo, todo tiene origen en unas declaraciones del diputado de Vox José María Figaredo, que a principios de octubre sostuvo en una entrevista en El Debate que "el sistema de pensiones es un zombi" y que "lo han llevado a la quiebra". Figaredo se mostró partidario de una reforma estructural para avanzar hacia un "modelo de pensiones mixto que combine el reparto con la capitalización individual".