El presidente del Bizkai Buru Batzar (BBB) del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Iñigo Ansola, considera que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, está “llegando a un callejón sin salida” en plena ola de investigaciones por presuntos casos de corrupción que afectan a antiguos dirigentes socialistas. A pesar de este diagnóstico, Ansola insiste en que, a día de hoy, no consta ninguna “relación directa” entre el PSOE y las tramas bajo sospecha. En una entrevista a Radio Euskadi, el dirigente jeltzale ha remarcado que se trata todavía de “presuntos casos” y ha defendido la necesidad de esperar a que avancen las investigaciones antes de sacar conclusiones. Según ha dicho, el PNV no quiere dar por hecha ninguna implicación del partido socialista mientras la justicia no lo acredite. Con todo, Ansola ha dejado claro cuál sería el límite para su partido: si se demuestra una vinculación directa del PSOE con la corrupción investigada, eso supondría “evidentemente una línea roja” y comportaría la ruptura del pacto de investidura que sostiene al gobierno de Sánchez.
Sobre las llamadas del PP a una moción de censura y a la “decencia” de los otros partidos, ha sido contundente: “Me parece muy indecente por parte del PP que, para materializar una moción, se tenga que apoyar en un partido como Vox”, ha afirmado. Ha recordado que en Euskadi este partido “está intentando promover la censura del autogobierno, la eliminación del Concierto Económico y hasta quiere eliminar al PNV como partido democrático”. Y ha añadido: "No empecemos a hablar de decencias porque quizás quien está apelando a la decencia es quien más se tiene que mirar el ombligo".
En cuanto a la relación con el gobierno español, Ansola subraya que el PNV mantiene su exigencia prioritaria: cumplir lo pactado para completar el Estatuto de Gernika. Recuerda que hay un compromiso para cerrarlo antes de acabar el año. “Quedan 30 días, hay tiempo todavía para acordar. No partimos de cero, se está trabajando muchísimo y es lo que exigimos”, ha remarcado. Según él, las negociaciones entre el ejecutivo vasco y el central son “permanentes” y con “muchísimo trabajo sobre la mesa”.
En otro punto de la entrevista, Ansola ha lamentado la “oportunidad perdida” en el acto de desagravio a las víctimas del bombardeo de Gernika celebrado el viernes, con la presencia del presidente alemán Frank-Walter Steinmeier. Considera que era un momento idóneo para que el rey Felipe VI pidiera perdón. Si bien reconoce que el estado de Hitler “no tiene nada que ver” con el actual estado alemán y tampoco el estado español en este momento con el de Franco, pero “los gestos y la reconciliación” son “imprescindibles” y las víctimas los necesitan, por lo que ha sido una “oportunidad perdida muy importante”.