Plataforma per la Llengua ha reclamado que el catalán sea un mérito en las plazas MIR, según ha anunciado la misma entidad este lunes. Concretamente, ha presentado alegaciones al proyecto de real decreto que modifica las condiciones de la residencia sanitaria especializada que ha impulsado el Ministerio de Sanidad, y ha pedido que el decreto fije el conocimiento de la lengua catalana —y el resto de lenguas oficiales del Estado diferentes de la castellana— como un mérito para las plazas de aquellas comunidades autónomas de habla catalana. Además, la entidad también quiere que los residentes que no acrediten conocimientos reciban formación obligatoria dentro de su jornada laboral o formativa.
Para Plataforma per la Llengua, tener en cuenta el catalán como mérito para ocupar plazas en Catalunya, el País Valencià y las Illes Balears serviría para reconocer una competencia especialmente relevante para el ejercicio profesional en estos territorios. Es por ello que consideran que la reforma del real decreto es una oportunidad para garantizar que los futuros profesionales sanitarios dispongan de las competencias necesarias para comunicarse adecuadamente con los pacientes en catalán. Asimismo, recuerdan que la comunicación efectiva entre profesionales y pacientes es esencial, y que la lengua es indisociable de una buena atención sanitaria.
El catalán más allá del MIR
En cuanto al personal residente que no acredite un conocimiento suficiente en catalán, ya hemos comentado que la entidad ha propuesto que las personas en cuestión reciban una formación lingüística obligatoria específica para el sector de la salud. Este tipo de cursos se considerarían tiempo de formación y que se integren en la jornada laboral o formativa. Finalmente, otra de las alegaciones también propone que la adquisición de la competencia comunicativa con los pacientes en catalán se incorpore como un objetivo en sí mismo durante el primer año del MIR.
Plataforma per la Llengua recuerda que la exigencia del catalán en la sanidad va más allá del MIR, y que hace tiempo que reclama que la Generalitat haga cumplir la ley y aplique el régimen sancionador para poner fin a las discriminaciones lingüísticas en el ámbito sanitario. De hecho, aseguran que hay que poner el foco en el uso de la lengua y no solo en el conocimiento, ya que su uso no puede depender de la buena voluntad de los médicos, sino que debe ser un requisito de la correcta praxis sanitaria. Así pues, la entidad vuelve a hacer cuatro propuestas para impulsar la lengua catalana en la sanidad: por un lado, sesiones obligatorias de asertividad lingüística; por otro, exigencia del B2 el primer año de contratación; en la misma línea, la acreditación del C1 el segundo año; y, finalmente, un tratamiento correcto de las quejas por vulneración de derechos lingüísticos, con la apertura de expedientes y la aplicación de sanciones cuando corresponda.