Tensa disputa en el Senado a cuenta de la formación de Govern, donde el portavoz del PDeCAT Josep Lluís Cleries ha advertido a Mariano Rajoy que Carles Puigdemont "ni claudica, ni se retira", aunque el candidato oficial a la investidura sea ahora Jordi Sànchez, después de que el Tribunal Constitucional se pronunciara preventivamente en contra de la investidura a distancia, y el número uno de Junts per Catalunya buscase su substituto. Rajoy ha insistido entonces que la condición para abrir un diálogo era formar ejecutivo, pero a base de "respetar la ley".
"A los candidatos a presidente aquí los decide un juez" ha denunciado Cleries, sobre la sentencia del TC y que Sànchez esté a la espera de que el Tribunal Supremo se pronuncie para saber si puede salir de prisión para el pleno del próximo 12 de marzo. El senador demócrata ha elevado el tono cuando ha hablado de "presos políticos" y de libertad de expresión "amenazada". Finalmente, el portavoz catalán se ha burlado de que España hubiera estado 10 meses sin formar gobierno, y que ahora el Partido Popular catalán con 4 diputados "intentara" hacer esa función en Catalunya.
La cuestión es que Rajoy ha reconocido que con "esos votos" no se podía contribuir a una investidura, de manera que la pelota estaba en el tejado de los independentistas. El presidente ha exigido "acabar con el espectáculo" de las negociaciones y propuestas de candidatos en prisión o el extranjero, a la vez que ha criticado que el único diálogo que le habría ofrecido Puigdemont era el de "referéndum ilegal sí, o referéndum ilegal sí", a modo "de imposición" y "victimismo". Por eso, ha considerado que tan pronto como estuviera nueva Generalitat, se podía reanudar el diálogo.