La ruptura del PDeCAT que preside David Bonvehí aparece ahora ya como un escenario más que posible. La votación -y rechazo- en el marco de la ejecutiva el viernes pasado de la propuesta de los presos políticos y exilio sobre la confluencia dentro de JxCat se puede haber convertido en el golpe de gracia.

La propuesta de Jordi Turull, Josep Rull, Quim Forn y Lluís Puig que plantea confluir en un JxCat sin cuotas ni vetos y aplazar seis meses el debate sobre la disolución del PDeCAT se hizo llegar a la dirección la víspera de la reunión de la ejecutiva y aparecía públicamente el mismo viernes mientras la cúpula estaba reunida. Este hecho provocó irritación en el entorno de Bonvehí, que cuenta con la mayoría a la ejecutiva, y se sometió a votación la propuesta, a pesar de las protestas de los críticos que argumentaban que era el consejo nacional quien se tenía que pronunciar al respecto. Finalmente, la propuesta fue rechazada.

"Ahora la idea de JxCat y lo que representa está más alejada del PDeCAT que hace una semana", asegura una fuente demócrata, que subraya el hecho de que los presos políticos presentaron una propuesta, con el apoyo de Carles Puigdemont, para superar el bloqueo de las conversaciones con la Crida de Jordi Sànchez y que recibió un portazo a la dirección del partido.

Por el contrario, desde el entorno de Bonvehí se reprocha que la propuesta como estaba planteada precipita al PDeCAT a su disolución, lo cual rechaza la cúpula demócrata, y se ha convertiendo en el elemento esencial que impide el acuerdo con la Crida.

Notas y manifiestos

El malestar que provocó dentro del partido la votación y rechazo de la propuesta de los presos dentro obligó a Bonvehí a hacer llegar una nota a la militancia explicando que no se podía compartir la "literalidad del texto" y argumentando que la votación fue necesaria porque ya se había distribuido la propuesta entre la militancia y se le pedía la adhesión.

No obstante, el portazo a la propuesta de los presos ha resonado por todo el partido. El mismo viernes, Puigdemont apoyó públicamente el planteamiento de los presos a través de un tuit. El sábado apareció un documento de apoyo a la propuesta, firmado por centenares de dirigentes del partido y simpatizantes.

Apoyo a Bonvehí

Desde los sectores afines en Bonvehí, se ha replicado este lunes con un manifiesto, que ha avanzado Nació Digital, en que los firmantes apoyan a la dirección del PDeCAT para que acabe de reconfigurar el espacio "eludiendo el pensamiento único".

Desde el sábado, muchos de los responsables del partido han ido tomando posición a través de las redes sociales.

Curiosamente, entre los tuits de apoyo a un partido sin cuotas y liderado por Puigdemont, apareció el alcalde de Besalú, Lluís Guinó, que dentro de la ejecutiva votó en contra de la propuesta.

Fuentes próximas a los presos aseguran que algunos de ellos han recibido la disculpa de algún miembro de la dirección que votó en contra de la propuesta.

Desde la dirección de JxCat se asegura que Bonvehí ha multiplicado los contactos y el mismo sábado solicitó un nuevo encuentro con el responsable de La Crida. Desde el entorno de los presos, se asegura de que no ha habido contacto.

Con las espadas en alto, las opiniones se dividen entre los que ven imposible rehacer el estropicio y los que consideran inimaginable la ruptura. Pero lo cierto es que un no acuerdo para la confluencia con JxCat, precipita el PDeCAT a la división inevitable. Una parte importante de sus dirigentes, entre los quales casi todos los consellers, han declarado públicamente la apuesta por JxCat. Aparte, que entre los miembros de la dirección de La Crida, que lidera Jordi Sànchez, hay destacados dirigentes del PDeCAT, como el presidente del grupo parlamentario de JxCat, Albert Batet.

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