La coordinadora general del PDECAT, Marta Pascal, ha asegurado hoy en rueda de prensa desconocer la propuesta entorno a la posibilidad de abrir los ayuntamientos el próximo 6 de Diciembre, día de la Constitución, pero ha advertido sobre la necesidad de consensuar este tipo de iniciativas "cuándo toca", evitar las "grandes gesticulaciones" y no trasladar la tensión política a los funcionarios.

Pascal ha dejado cualquier decisión al respecto pendiente del posicionamiento que pueda adoptar la Associació de Municipis per la Independència (AMI) en relación a este tema. "Siempre hemos dicho que quien lleve el peso sean los electos", ha subrayado asegurando que este debate no se ha valorado porque no estaba en la agenda de la AMI.

De momento, sólo Òmnium Cultural se ha manifestado públicamente a favor de abrir los consistorios el 6 de diciembre. Pascal ha replicado señalando la necesidad de preservar a los funcionarios i evitar que se vean violentados. "Nosotros no queremos tensionar más de la cuenta a los funcionarios", ha advertido además de subrayar que muchos electos trabajan los días festivos.

El pasado 12 de Octubre el Ayuntamiento de Badalona se vio obligado a desestimar la posibilidad de considerar aquella jornada como día laborable, tal y como había planteado, ante las dificultades y presiones que esta situación trasladó a los funcionarios. El consistorio, encabezado por la CUP, se tuvo que conformar con abrir simbólicamente las puertas con la presencia de miembros del equipo de gobierno. 

Salir del confort ideológico

Pascal se ha referido también al preacuerdo sobre los presupuestos a que ha llegado el Govern y la CUP y ha celebrado que la formación anticapitalista haya dado el visto bueno este fin de semana a la tramitación de las cuentas.

"Es una buena noticia que todas las fuerzas políticas nos hacemos corresponsables de este proceso y entendamos que sacarlo adelante puede tener algunas dificultades desde el punto de vista en salir de nuestra zona de confort ideológico", ha explicado.

Pascal ha concretado que lo fundamental para el Govern era "defender las clases medias", que no se cargara IRPF, Sucesiones y Patrimonio, y eso ha quedado así, y que este presupuesto tuviera una cara social muy importante además de apuntalar y blindar "el modelo de colaboración público y privada en la prestación de los servicios públicos, en enseñanza, sanidad y servicios sociales."