La mejor defensa es un buen ataque, y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha pasado a la ofensiva. Después de una semana de desbarajuste en el sistema ferroviario catalán, la consellera ha reclamado a Renfe y Adif responsabilidades ante la gestión de la crisis de Rodalies. En concreto, se ha referido al hecho de que no se ha atendido desde estas empresas a la instrucción del Govern de reabrir el servicio, pero también a la falta de mantenimiento preventivo. "En la Catalunya del 2026 no podemos encontrarnos inmersos en una situación en la que el transporte ferroviario no esté a la altura. No es tolerable", ha advertido la consellera, que ha dejado claro que no tiene ninguna intención de dimitir.

La caída de un muro de contención el martes de la semana pasada, que provocó la muerte de un maquinista en prácticas, ha abocado a Catalunya y a los 400.000 usuarios de la red de Rodalies a una situación de caos e incertidumbre que han situado a Paneque en el centro de la diana.

Han pedido la cabeza de la consellera tanto desde la oposición como los socios de Govern. A primera hora de la mañana, el president, Salvador Illa, ha cerrado filas con Paneque, pero desde el PSC se aseguraba que no era el momento de pedir dimisiones. Sin embargo, la tormenta política ha obligado al ejecutivo a ir más allá, y a las tres de la tarde, el Govern ha comunicado que exigía la asunción de responsabilidades de manera inmediata por parte de Renfe y Adif.

Paneque ha denunciado que la red se encuentra en una situación "absolutamente vulnerable, vieja y debilitada" y que las inversiones de los últimos años "no han sido suficientes para salvar la mínima movilidad de una infraestructura tan olvidada". La consellera ha exigido "decisiones inmediatas" y cambios inmediatos acompañados de nuevas inversiones, "no solo que se continúe con las planificadas, sino que se incrementen". "El Govern no puede permitir en nombre de los catalanes que esta situación perdure en el tiempo", ha remachado.

Responsabilidades

En concreto, la consellera ha reclamado responsabilidades ante el hecho de que "estos días el departamento ha dado instrucciones de cierre o apertura de la red que no siempre han sido respetadas y aplicadas de manera inmediata" -a pesar de no entrar en concreciones, la conselleria se refería al hecho que la madrugada del sábado se comunicó que el servicio no se pondría en marcha, pero a primera hora de la mañana, sí se activó-; y también por la falta de un mantenimiento preventivo y un mantenimiento de la infraestructura en el día a día que ha hecho que esta crisis fuera "mucho más grave".

La consellera no ha querido señalar a personas concretas, pero ha asegurado que el Govern reclamaba la asunción de responsabilidades en estos dos ámbitos y por parte de las dos empresas.

En cuanto a las voces que piden su cabeza como responsable del desbarajuste, ha dejado claro que no tiene intención de dimitir y que está "concentrada" en salir de esta situación con máximas garantías. "Estoy con más ganas y más energía que antes en esta insistencia de dar soluciones a los problemas", ha remachado.

En respuesta a estas peticiones de dimisión, ha reclamado la unidad de los grupos parlamentarios y les ha aconsejado que deberían estar en solucionar esta situación, antes que "otras cuestiones que pueden dar rédito político, pero no solucionan el problema".

Poco después de que el Govern y la consellera hayan salido reclamando la asunción de responsabilidades, Adif y Renfe han anunciado el cese del director operativo de Cercanías y el director técnico de mantenimiento de Adif.