Todavía es una incógnita si Jordi Pujol tendrá que viajar a Madrid para comparecer en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares. El president de la Generalitat está citado presencialmente a primera hora de la mañana para ser examinado de nuevo por un médico forense y tomarle declaración, si este considera que está en condiciones de afrontar el juicio del caso que se sigue contra él y sus siete hijos por la fortuna oculta en Andorra. Jaume Padrós, médico personal de Pujol, ha opinado sobre esta cuestión, y considera que obligarle a viajar a Madrid le parece “un poco cruel, por decirlo suavemente”, y una falta de confianza hacia los forenses que ya lo han examinado. “Parece como si el tribunal no se fiara de los forenses que lo examinaron aquí”, ha dicho el doctor Padrós, que fue presidente del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB) desde el 2014 al 2025. A Padrós le parece “inimaginable” que le obliguen a declarar en el juicio porque “sería un atentado gravísimo contra los derechos humanos”.
En declaraciones al programa Aquí Catalunya de la SER, el médico personal de Pujol ha reconocido que “quizá soy ingenuo” pero que tiene “la esperanza de que esto sea simplemente un ritual, que el juez quiera demostrar a la Audiencia de la capital que no se doblega ante alguien que representa el poder político”. El magistrado José Ricardo de Prada, al acabar la sesión del juicio de este viernes, ha justificado la citación en Madrid para “evitar el edadismo”, sin tener en cuenta que la edad no es el principal argumento que justifica que no esté en condiciones de declarar en un juicio. La principal razón es la enfermedad neurodegenerativa que sufre, asociada a un deterioro progresivo, que hace que su estado no haya mejorado desde los exámenes forenses del pasado noviembre.
Signos de deterioro cognitivo
Jordi Pujol, según su médico, “no se encuentra en condiciones de poderse defender” ni de sostener una “argumentación dialéctica”, porque tiene “afectada la memoria” y otros signos de deterioro cognitivo y físico que no son extraños en “un hombre de 95 años”. Padrós ha recordado que ya hay “tres informes clínicos y tres informes forenses, elaborados hace cinco meses, coincidentes al cien por cien” a la hora de señalar el precario estado de salud de Pujol. “Ya advertí que la situación del presidente entonces no lo hacía procesable”, ha señalado Padrós, que ha asegurado que Pujol “se mantiene estable, pero discretamente peor” que hace cinco meses.
Cabe recordar que en noviembre de 2025, tres médicos forenses examinaron a Jordi Pujol y descartaron que pueda defenderse ante un tribunal, dado que “no está en condiciones físicas ni cognitivas para comparecer en un juicio, ni dispone de la capacidad procesal necesaria para poder defenderse de manera autosuficiente”. La conclusión de los doctores Ángel Cuquerella Fuentes y Xavier Peréz Cuit, del Institut de Medicina Legal i Ciències Forenses de Catalunya (IMLCF), que examinaron a Pujol, por encargo del tribunal de la Audiencia Nacional, concluyeron que el expresidente presentaba un diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (de tipo Alzheimer y de tipo vascular)”. Añaden que este trastorno “asocia un deterioro cognitivo moderado, siendo este irreversible, progresivo, evolutivo y sin tratamiento eficaz”, y por todo ello, consideraban que no puede afrontar un juicio penal.
Pujol es ahora cinco meses mayor y, a su avanzada edad, sus condiciones físicas y cognitivas no han mejorado, sino más bien, al contrario, como confirma Padrós, reputado médico y político (fue diputado en el Parlament de Catalunya por Convergència i Unió entre 1989 y 1995), que es el doctor de confianza del presidente desde cerca de una década. El diagnóstico de trastorno cognitivo, como también dejaron patente los médicos forenses, empeora con el tiempo, sin que haya un tratamiento médico que pueda revertir sus síntomas.