Oriol Junqueras ha advertido este sábado en una entrevista al periódico Ara que hay que tomar conciencia que el procés independentista no será rápido. "Nadie tiene más prisa que yo, pero no podemos estrellar el autobús donde vamos todos". En opinión del presidente de ERC, que contesta las preguntas desde la prisión de Lledoners, el camino hacia la República es "inevitable", pero hay que llegar "siendo tantos como sea posible", cosa que "a menudo" obliga a ir "al ritmo de los más lentos". Con esta idea, Junqueras considera la prisión "una fase más en este camino hacia la libertad" y alerta al Estado que "lo que no entiende" es de que en octubre del 2017 "no acabó nada". Y vaticina: "Estamos en media partida y no tengo ninguna duda de que la ganaremos nosotros".

El máximo dirigente de ERC también afirma sobre el Estado que lo ha condenado a 13 años de prisión por un delito de sedición que "siempre actúa así, les puede el orgullo y el espíritu de venganza". Pero a la vez piensa que ha sido "un error que los perseguirá". Por eso ha considerado las elecciones del 10 de noviembre una "oportunidad para trasladar al ámbito institucional esta justa indignación".

Los presos son parte fundamental del debate sobre Catalunya y aparecerán en cualquier vía que se plantee para intentar encontrar una solución al conflicto. Una vía que, en opinión de Junqueras, tiene que pasar por el diálogo, que es "lo que pide la comunidad internacional".

Pero admite que con este PSOE es "imposible" poder ir a ningún sitio", y advierte que "tendrá que rectificar mucho". Junqueras carga contra Pedro Sánchez, del cual considera que la reacción a la condena "es teatro". Y no se cree la negativa que ha hecho este viernes a formar una gran coalición con el PP: "Puede decir una cosa y al cabo de unos meses la contraria, no tiene ni ideología ni principios. Sánchez se está riverizando para conseguir cuatro votos".

Sobre la violencia en las calles después de la sentencia, considera que hay cosas "más útiles que quemar un contenedor", pero también considera que hay cosas más violentas, como "clavar porrazos en la cabeza, desahuciar a una familia o condenar a una generación a la precariedad laboral".

En este sentido afirma que "ha habido excesos policiales evidentes, sobre todo de la policía española, pero también de los Mossos d'Esquadra,", y pide actuar "con la máxima responsabilidad y firmeza para corregirlo". De la misma manera considera que no se puede criminalizar todo el cuerpo de Mossos d'Esquadra porque "seguro que la mayoría hacen un trabajo extraordinario".