"Hoy la implementación del Pacto Nacional por la Lengua es irregular y la implementación de algunos departamentos es insuficiente para alcanzar sus objetivos". Este es el análisis que ha extraído Òmnium Cultural del primer aniversario del pacto por la lengua, haciendo un especial énfasis en las conselleries de Educació, Salut, Empresa y Esport. En una rueda de prensa del presidente de la entidad, Xavier Antich, en el Centre Comarcal Lleidatà de Barcelona, ha asegurado que el Departament de Política Lingüística no puede ser el único responsable del despliegue del pacto y subraya que, para que sea "creíble", debe ser una "política prioritaria" de todo el Govern. "Se debe notar tanto en las medidas como en la ejemplaridad de los departamentos y representantes", aseguran desde la entidad soberanista. Aun así, Òmnium reconoce "avances", sobre todo remarcando el acceso al aprendizaje del catalán. "Un ámbito que Òmnium, con más de 200 entidades, partidos y ayuntamientos adheridos al movimiento Català per a tothom, ha situado como prioridad de país", ha asegurado Antich, que recuerda que en el último año ha habido un incremento de 30.000 plazas de cursos de catalán y se han anunciado 50.000 más a raíz del proceso de regularización de inmigrantes.
La escuela, como prioridad principal del segundo año
Por eso, Òmnium sitúa la educación, la sanidad, el deporte y el mundo laboral en los ámbitos donde el pacto nacional se ha implementado menos. "En las escuelas e institutos se juega la principal partida de este segundo año del Pacte Nacional per la Llengua. La distancia entre la ley y la realidad es enorme, y además sobrevuela la amenaza del Tribunal Constitucional", ha dicho Antich, que ha puesto de ejemplo la disminución del uso del catalán de hasta un 46% en la docencia. "El catalán está ausente en los patios para el 57% del alumnado de primaria y 68% de secundaria. Hay alumnos que terminan la secundaria sin el nivel de C1", lamenta Xavier Antich, que cree que quien acaba pagando las consecuencias es el alumnado que no tiene el catalán en casa. "Todos tenemos que volver a situar la escuela como máxima prioridad del país en el segundo año de aplicación del pacto", ha dicho Antich.
En cuanto al ámbito laboral, Òmnium Cultural considera que el despliegue de las 11 medidas previstas en el pacto es "casi inexistente", a pesar del consenso entre sindicatos y organizaciones empresariales. "Hay que priorizar el trabajo como pilar fundamental", ha reivindicado Antich, que ha pedido poner en marcha el programa para que cada año 30.000 profesionales puedan aprender catalán en el trabajo. También ha puesto sobre la mesa reforzar el catalán en los procesos de selección, normalizar su uso interno y externo en las empresas y garantizar la atención en catalán en los sectores que trabajan de cara al público, haciendo énfasis en la salud y el comercio. Uno de los datos que ha puesto sobre la mesa es que tres de cada diez médicos todavía no saben hablar catalán, mientras que dos de cada tres médicos nacidos fuera de Catalunya quieren aprenderlo o mejorarlo.
El tercer ámbito en el cual Òmnium ve insuficiente la implementación del Pacto Nacional es el deporte. Por eso, Antich ha reclamado más financiación para que los clubes y las federaciones puedan crear e implementar planes lingüísticos, hacer llegar formación, asesoramiento y material a todas las entidades deportivas, así como incorporar cláusulas lingüísticas a convenios y subvenciones. "Solo un 14 % de los entrenamientos se hacen en catalán. Con la UFEC y la UCEC hemos asumido el compromiso de reforzar el catalán en el deporte federado y escolar de Catalunya, pero no lo podemos hacer solos", ha reclamado Antich.
Reivindican el trabajo realizado en los cursos de catalán
En este contexto, Òmnium reivindica que se han reducido las listas de espera para los cursos y se han creado programas como Catalán fácil en 3Cat. "Todavía faltan las 30.000 plazas en el trabajo que reclamamos desde Catalán para todos para que los 2 millones de personas que quieren aprender o mejorar el catalán puedan hacerlo en horarios y formatos compatibles con las obligaciones laborales y familiares", aseguran desde Òmnium, que recuerda que el objetivo es llegar a los 100.000 nuevos hablantes cada año. Antich también ha reivindicado "la activación del mundo local, con mesas por la lengua, concejalías, planes, cláusulas y campañas municipales", así como "avances en el ámbito "audiovisual, cultural, digital y tecnológico". "Por lo tanto, podemos afirmar que el Pacto Nacional por la Lengua ha sido una herramienta útil cuando ha habido presión y prioridad política", han asegurado desde Òmnium.
Ante la ausencia y las críticas de partidos como Junts per Catalunya y la CUP en el Pacto Nacional, Antich ha remarcado que desde que se sumaron ya remarcaron que para que fuera un pacto nacional "debería contar con el máximo consenso posible de las fuerzas políticas". "Hay dos de las fuerzas parlamentarias preocupadas por la situación de la lengua catalana que no están sumadas y esto debilita el carácter de consenso de país del pacto", lamenta Antich, que considera que el trabajo de Òmnium es vertebrar el máximo de consensos desde la sociedad civil.
