El Govern de la Generalitat ha dado un paso de gran alcance en su estrategia digital con la licitación de una nube pública soberana, una infraestructura tecnológica pionera que permitirá proteger y gestionar datos estratégicos desde Catalunya y bajo jurisdicción europea. El proyecto, con una inversión estimada de 481 millones de euros en ocho años, se convierte en la iniciativa más relevante de los últimos años en materia de infraestructuras digitales y uno de los pilares para garantizar la seguridad y la resiliencia de los servicios públicos. La nueva infraestructura se enmarca en un contexto global marcado por la creciente dependencia tecnológica de grandes operadores internacionales y por la competencia entre potencias como Estados Unidos y China. En este escenario, Catalunya busca reforzar su soberanía digital y reducir vulnerabilidades, alineándose con las directrices europeas en materia de protección de datos y autonomía tecnológica.
El conseller de Presidència, Albert Dalmau, ha destacado que esta apuesta responde a una visión estratégica de país: "El Govern ha hecho una apuesta por la transformación de la administración pública entendiendo que también somos tractores de la transformación digital del país". En este sentido, ha remarcado que la modernización de la administración se ha orientado a "ganar agilidad en los trámites, ser más accesibles a la ciudadanía y obtener más seguridad, especialmente al proteger los datos de los servicios públicos". El Govern, además, aprobará este martes en su Consell Executiu una estrategia de autonomía tecnológica que incluye la nube y una veintena de medidas más.
Infraestructura para almacenar datos
La nube pública soberana será una infraestructura de almacenamiento y procesamiento de datos ubicada íntegramente en Catalunya, conectada a la red pública de fibra óptica y operada bajo el marco regulador europeo. Este modelo garantiza no solo la protección de la información, sino también la trazabilidad y el cumplimiento normativo, aspectos cada vez más críticos en la gestión de servicios digitales.
Inicialmente, el sistema alojará aproximadamente el 40% de los servicios y datos de la Generalitat, con una previsión de crecimiento progresivo. Esta evolución permitirá configurar un modelo híbrido que combine nube pública, privada y soberana, optimizando la ubicación de cada servicio según su nivel de criticidad y la sensibilidad de los datos. Además, el proyecto no se limita al ámbito estrictamente administrativo. Una vez operativo, la nube también estará disponible para entidades públicas y privadas, con el objetivo de reforzar el ecosistema tecnológico catalán, impulsar el talento y generar nuevas oportunidades económicas vinculadas a la innovación digital.
Dalmau ha situado la iniciativa dentro de un escenario internacional cada vez más tenso: "Cada vez nos encontramos en un mundo inestable, con dos gigantes económicos como China y Estados Unidos que están en una competición sistémica sobre la tecnología". Ante esta realidad, el conseller ha defendido que "la Unión Europea se tiene que abrir camino" y que Catalunya quiere contribuir activamente. Esta voluntad se traduce en una estrategia que combina diferentes ámbitos: la investigación —con proyectos como el superordenador cuántico—, la colaboración público-privada y el desarrollo industrial, con iniciativas como la gigafactoría prevista en Móra la Nova. La nube soberana se convierte, así, en una pieza clave dentro de este engranaje para consolidar un modelo digital propio.
Proteger datos sensibles y servicios esenciales
Una de las funciones principales de la nube pública soberana será garantizar la seguridad de datos especialmente sensibles vinculados a servicios esenciales. Entre estas, se encuentran plataformas como La Meva Salut, los sistemas de gestión de actividades económicas o las licencias ambientales. "Para ganar autonomía, la Generalitat pone en marcha la licitación de este plan para tener una infraestructura que proteja y almacene los datos de los ciudadanos que utilizan los servicios públicos", ha explicado Dalmau. El conseller ha insistido también en la necesidad de garantizar que estos datos se mantengan dentro del marco europeo: "Creemos en la tecnología europea y es importante que los datos estén en suelo europeo y de Catalunya". Este planteamiento responde a la necesidad de reforzar la confianza ciudadana en los servicios digitales y asegurar la continuidad operativa en situaciones de crisis o interrupciones externas.
La licitación se materializa a través de un acuerdo marco con un único proveedor que incluirá tanto la infraestructura como los servicios asociados. La adjudicación está prevista para los próximos años y el sistema entrará en funcionamiento progresivamente hasta estar plenamente operativo en 2027.
El proyecto se inscribe dentro de la Estrategia de Autonomía Tecnológica de la Generalitat (ESTRATEC), un plan que contempla una veintena de acciones para reforzar el control sobre los activos digitales, reducir dependencias externas y mejorar la resiliencia de los servicios públicos. En este contexto, la nube soberana se convierte en una herramienta clave para acelerar la transformación digital, facilitar el despliegue de soluciones avanzadas y garantizar que la innovación se produzca bajo criterios de seguridad y control.
El conseller de Presidència ha querido reconocer también la labor de los organismos implicados en la protección de datos: "Quiero agradecer el trabajo que realiza la Agencia de Ciberseguridad y el Centro de Telecomunicaciones de Catalunya, que velan por proteger los datos de los ciudadanos de Catalunya". Finalmente, Dalmau ha lanzado un mensaje claro al tejido empresarial y tecnológico: "Lanzamos un mensaje de contundencia al sector, para que acompañe la estrategia del Govern". Con esta llamada, el Ejecutivo busca implicar al conjunto del ecosistema en un proyecto que no solo tiene dimensión institucional, sino también económica y estratégica.