Pedro Sánchez ha acusado este miércoles a Míriam Nogueras de “copiar el discurso de la derecha y la ultraderecha”, pero, de todas formas, le ha animado a recuperar las relaciones entre Junts per Catalunya y el PSOE, ahora que están rotas a causa de los incumplimientos de los acuerdos de investidura por parte de los socialistas. Durante la sesión de control al Gobierno, la portavoz de esta formación independentista en el Congreso de los Diputados ha cargado contra el presidente socialista por “mezclar escudo social y okupación”, en referencia al decreto ley que los juntaires tienen pensado tumbar este jueves porque en el listado de medidas sociales también se ha incluido la moratoria antidesahucios. Ha empezado la intervención, además, disparando contra Esquerra Republicana por la lista de incumplimientos que el PSOE arrastra con ellos, sobre todo ahora que Oriol Junqueras reclama la cesión de la recaudación del IRPF y el Ministerio de Hacienda no lo acepta. “Empiezan a darse cuenta de que no son de fiar”, ha espetado la juntaire. 

“Todo el mundo sabe que hace meses que no cuentan con los votos de Junts" y ahora “ERC ve que no tiene el concierto económico, la llave de la caja, la financiación singular, el IRPF, el traspaso de Rodalies ni nada de lo que han anunciado en los últimos ocho años”, ha señalado la líder de Junts en la capital española, que ha acusado al presidente socialista de “engañar en todo, también a sus socios incondicionales”. Ha sido entonces cuando la parlamentaria independentista ha asegurado que el PSOE “también engaña sobre la votación de este jueves”.

“Fuimos claros diciendo que pensiones sí y ocupación, no; ustedes mezclan en una sola votación escudo social y okupaciones; si votáramos que sí, nos ahorraríamos mentiras, pero nosotros no engañamos y vamos de cara”, ha afirmado Nogueras justo antes de recordar que los independentistas quieren aprobar una ley que sirva para “frenar las okupaciones”. Nogueras, que ha instado al ejecutivo de PSOE y Sumar a hacer más vivienda pública, ha pedido al presidente español que “decida si está al lado de la gente que levanta la persiana o al lado de los que revientan puertas”. 

Sánchez, en su respuesta, le ha recordado que “la sesión de control es al Gobierno, no a Esquerra Republicana”. Y, bromeando un poco, ha propuesto que el portavoz de esta formación en el Congreso, Gabriel Rufián, tuviera la oportunidad de responder directamente a su adversaria independentista. Dicho esto, el presidente ha lamentado que la juntaire “identifique una situación de potencial desahucio debida a una situación de vulnerabilidad con colectivos de ocupación”.

Después de decirle que “no tiene nada que ver una cosa con la otra”, le ha acusado de “copiar el discurso de la derecha y la ultraderecha”. “Este Gobierno cumple con Catalunya y los grupos parlamentarios”, ha manifestado, lo que ha provocado risas en la bancada de Junts; también cuando, más tarde, ha afirmado que su ejecutivo ha “aumentado en 60.000 millones de euros la financiación para Catalunya respecto de la etapa anterior de Mariano Rajoy, y 8.000 millones más para modernizar Rodalies”. “Ojalá podamos volver a trabajar de nuevo con ustedes; no por ustedes o Junts o el gobierno español, sino por Catalunya”, ha sentenciado.