La mujer de Joaquim Forn denuncia que el hecho de tener los cuatro líderes independentistas en prisiones madrileñas y no catalanas "forma parte del castigo y del escarmiento". "Ya les va bien que las familias suframos eso", dice Laura Masvidal en una entrevista en la ACN dónde también critica que hasta ahora el juez Llarena no haya aceptado el traslado a centros penitenciarios de Catalunya. Después del auto judicial del viernes pasado, que mantenía Forn en prisión, Masvidal dice que el conseller de Interior se ha dado cuenta que "mucho más recorrido no hay" para intentar la excarcelación "porque la voluntad de mantenerlos allí como rehenes queda muy patente".

Según ella, Forn y la familia necesitan "unos días para reponerse" de la última decisión del juez Llarena. Con todo, Masvidal también apunta que "el convencimiento de que no ha hecho nada malo y que todas estas resoluciones no se aguantan jurídicamente" hacen que el conseller del Interior del gobierno de Puigdemont se lo tome "de otra manera", aunque "tengan un cierto pánico por como puede acabar eso, o como de largo puede ser". En este sentido, tanto Forn como los otros líderes políticos entre rejas "han entendido" que son "rehenes" y que su causa "es del todo política", dice Masvidal.

Durante la entrevista, Masvidal también apunta que el hecho de no tener "a la vista" un calendario para salir de la prisión "es complicado de gestionar". De hecho, cree que "puede ser que los tengan como rehenes hasta que alguien considere que a fuera ya no hay nadie que piense como ellos y que no se puedan generar movilizaciones, que son legítimas".

Sistema de prisiones "anacrónico"

Sobre las condiciones del encarcelamiento, Masvidal explica que el centro penitenciario de Estremera es del siglo XXI, pero el sistema es "anacrónico". Según ella, los internos tienen que hacer las autorizaciones "con papel de calcar por escrito". Y si los funcionarios de los centros no entienden la letra, se multiplican los "problemas" para aprobar a las personas autorizadas para hacer las gestiones de los internos.

Vertiente económica

Una de las consecuencias más negativas para las familias es la económica, apunta la mujer de Joaquim Forn. Según ella, a pesar de tratarse de familias "acomodadas", ahora "se han quedado a un nivel de ingresos bajo mínimos". De hecho, Masvidal recuerda el gasto que supone cada visita a los centros penitenciarios, destacando que tanto Estremera como Soto del Real están a unos 650 kilómetros de Barcelona por carretera. Masvidal recuerda que los consellers no tienen derecho a paro y sólo pueden optar a una "pensión como exconseller" limitada en el tiempo. A pesar de ser "pequeña", la familia de Forn se ha acogido y ya lo está cobrando.

"El gasto de los abogados también puede acabar siendo exagerado", apunta la esposa de Forn, y recuerda que las defensas también quieren empezar a hacer acciones judiciales en Europa, cosa que costará dinero. "Este país es solidario, si lo necesitamos haremos llamamientos, y llegaremos hasta donde llegamos", añade.

Associació Catalana pels Drets Civils


En esta línea, Masvidal explica que, "para canalizar la solidaridad" de la ciudadanía, el noviembre pasado se creó la Associació Catalana pels Drets Civils (ACDC), que integra a quince familias de los líderes independentistas en la prisión, en libertad bajo fianza o en Bruselas. Las personas que impulsan la iniciativa lo llaman por las iniciales en inglés, tal como se pronuncia el grupo musical de rock AC/DC, "para darle un punto más reivindicativo".

La entidad ha establecido unos "baremos de ayuda" según las necesidades de cada familia y, según Masvidal afirmó en un acto este miércoles, pronto se anunciarán más acontecimientos para recoger fondos. La denuncia de "vulneración" de derechos fundamentales es otro de los objetivos de la asociación.