Una concentración minoritaria en apoyo al rey Felipe VI ha acabado en pequeños incidentes este viernes. Han sido los únicos de esta mañana, durante el acto de conmemoración del primer aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils. El detonante ha sido la pancarta desplegada en una fachada de plaza Catalunya que dice que el monarca español no es bienvenido en los Países Catalanes.
Convocados por varias asociaciones como la Unión Monárquica de España o la Asociación Unificada de la Guardia Civil, medio centenar de españolistas se han concentrado en Canaletes a partir de las nueve de la mañana, y hacia las diez algunos de ellos han subido hasta donde está situada la pancarta, donde se han producido algunos episodios de tensión.

Los mismos manifestantes monárquicos se han peleado entre ellos por la polémica pancarta, llegando incluso a los gritos y las descalificaciones. Mientras unos pocos defendían que era una cuestión que tenía que resolver la justicia, otros increpaban y culpaban a los Mossos d'Esquadra por no haberla retirado. "Será propiedad privada, pero nos está jodiendo a todos", se ha quejado un españolista.
No ha sido el único momento de tensión que se ha vivido. La veintena de españolistas reunidos en aquel momento también ha increpado a un joven que llevaba una bandera a favor de la libertad de los presos políticos, obligándole a irse del lugar entre insultos.
A la convocatoria ha asistido medio centenar de personas de edad más bien avanzada, muchos de ellos venidos de otros puntos del estado español. La concentración principal ha tenido lugar sin ningún incidente destacable. Aunque una de las organizadoras, Alicia Romero, ha asegurado que rechazaban todas las banderas, todos los manifestantes llevaban sombreros con la franja rojigualda, y algunos llevaban banderas españolas y de Tabarnia.
"No reivindicamos la monarquía", asegura Romero, que contraargumenta que "España tiene una Constitución monárquica". De esta manera justifica el protagonismo de Felipe VI durante el acto del 17-A. "El Estado hoy está aquí para rendir homenaje a las víctimas, y también en representación de todos los españoles", defiende la organizadora, que insiste en que están contra cualquier politización.

Romero rechaza cualquier muestra de crítica al monarca español. "Será lamentable si vuelve a pasar lo mismo que el agosto pasado; estaremos ensuciando una vez más la memoria de todas las víctimas que han muerto por el terrorismo", dice.
Los únicos incidentes los ha provocado la polémica pancarta, que ha generado inquietud entre los monárquicos. "El Rey llegará y todavía seguirá aquí", lamentaban minutos antes del inicio del acto oficial. También, dirigiéndose al consulado de Canadá —que se encuentra en el mismo edificio—, se han escuchado proclamas como "Not in my name" (no en mi nombre). Es la que utilizan muchos musulmanes después de los atentados yihadistas, pero en este caso hacía referencia a la pancarta contra Felipe VI.