El delegado del Gobierno español en Catalunya, Enric Millo, ha discrepado hoy del diagnóstico que ayer hizo el president, Carles Puigdemont, sobre el estado de salud de la democracia española. "La democracia española está más sana que nunca y es un referente de moderación, diálogo y recuperación económica en toda Europa", ha replicado el delegado, que ha emplazado al president a "recuperar la cordura" y sentarse a dialogar "para encontrar soluciones a los problemas".

El representante del ejecutivo de Mariano Rajoy en Catalunya ha advertido que la democracia "no va de promover la desobediencia sino de respetar el estado de derecho", por lo que ha emplazado al Govern a recuperar la serenidad y rectificar el "rumbo de colisión".

Millo hace estas declaraciones al día siguiente de que el president protagonizara en el Parlament, con motivo del juicio del 9-N que esta semana ha sentado al expresident Artur Mas en el banquillo de los acusados, una contundente crítica contra la democracia española, de la que diagnosticó que "ha enfermado". Puigdemont interrumpió el pleno de manera inesperada para hacer sus valoraciones, lo que cogió por sorpresa a los grupos de la oposición, que tuvieron que improvisar una respuesta.

El político popular se ha referido a un reciente estudio del CEO donde, según él, se preguntaba "¿qué cree que es lo mejor que ha hecho la Generalitat en el último año?" y un 56,8% de los encuestados respondía "no lo sé", lo que ha advertido que tendría que hacer reflexionar al Govern de la Generalitat.

El delegado ha hecho estas valoraciones desde Girona donde hoy se ha reunido con directores provinciales de los organismos de la administración estatal. Allí ha constatado que "el trabajo que hace la estructura del Estado en Girona repercute en la calidad de vida de las personas", según ha hecho saber la delegación a través de una nota de prensa.