La militancia de Esquerra Republicana en Igualada ha rechazado el preacuerdo entre los republicanos, Poble Actiu (CUP) y los Comuns para concurrir juntos a las elecciones municipales de mayo de 2027. Con un resultado muy ajustado, los militantes republicanos de la capital del Anoia han rechazado este jueves el preacuerdo por 34 votos en contra, 31 a favor y dos abstenciones que se firmó el lunes de esta semana y que se tenían que presentar bajo la marca 'Ara Igualada'. De esta forma, en Igualada, de momento, no habrá el frente de izquierdas que defiende el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y que habían pedido desde el movimiento vecinal Ara Igualada.
El preacuerdo incluía que ERC sería el encargado de escoger al alcaldable, mientras que el portavoz del grupo municipal lo habrían tenido que escoger los cupaires. Los siete primeros puestos de la lista se repartían de manera igual entre ERC y Poble Actiu -con tres miembros cada uno- y uno para los Comuns. El objetivo del acuerdo, sin embargo, era el de destronar al actual alcalde de Igualada y vicepresidente de la Diputación de Barcelona, Marc Castells, que en los anteriores comicios obtuvo 10 concejales, quedándose a solo un representante de la mayoría absoluta.
Objetivo: destronar a Marc Castells
Tal como avanzó El Nacional.cat, el partido de Marc Castells, Junts per Igualada, se volverá a presentar bajo el paraguas de Junts per Catalunya a raíz de el acuerdo entre el partido de Carles Puigdemont e Impulsem Penedès. Los republicanos, en los últimos comicios, presentaron a la exconsejera Alba Vergés como candidata, pero recibieron un batacazo, pasando de los cinco concejales a los tres. De cara a las próximas elecciones, aunque el actual portavoz es Enric Conill, probablemente el candidato será Roger Rodrigo, tal como explica la Veu de l'Anoia. Por su parte, la CUP actualmente tiene tres concejales, mientras que los Comuns ya hace varios mandatos que no tienen representación. El PSC, a estas alturas, es la segunda fuerza con cinco concejales, uno más que en los comicios de 2019.
Durante la presentación del preacuerdo que la militancia republicana ha rechazado, el portavoz de ERC, Enric Conill, aseguró que era fruto de una "chispa ciudadana" a la cual había que dar respuesta, después de que el movimiento ciudadano, Ara Igualada, hiciera público un manifiesto en el cual se pedía esta unión de fuerzas. Una propuesta también defiende Gabriel Rufián desde el Congreso o el exportavoz de ERC en la cámara baja española Joan Tardà y que busca dar respuesta al auge de Vox y Aliança Catalana que se pronostica en el próximo ciclo electoral.
Conill defendió el acuerdo, que aseguró que fue "fácil y rápido" y con "voluntad de entendimiento". De hecho, subrayó cuestiones como el comercio, la vivienda, la movilidad o la planificación como principales ejes del proyecto ya fallido. "Hace muchos años que trabajamos de manera separada en políticas muy parecidas y la ciudadanía entenderá que ahora tiene mucha lógica trabajar juntos desde un buen inicio", ha dicho.
