“Se han superado todas las líneas rojas”. La Mesa del Parlament se ha reunido al finalizar el pleno de este jueves y ha decidido enviar al diputado de Vox Alberto Tarradas ante la Comisión del Estatuto de los Diputados por la amenaza que ha dirigido a la diputada de ERC Najat Driouech, a la cual ha asegurado que no la deportarán “al menos de momento”. Es la primera vez que la Mesa actúa en este sentido de oficio. Hasta ahora eran los grupos parlamentarios quienes pedían recurrir en casos similares a la comisión disciplinaria. Además, la Mesa ha encargado un informe a los servicios jurídicos del Parlament para estudiar la posibilidad de emprender acciones judiciales. También es la primera vez que la cámara estudia una actuación en este sentido contra uno de sus miembros, dado que la inviolabilidad y la libertad de expresión de los diputados es uno de los ejes centrales de su actividad.

El episodio ha comenzado durante el pleno de la mañana, en el marco del debate de una moción sobre el discurso de odio, donde se pretendía denunciar los gritos de “musulmán el que no bote” que se oyeron en el partido España-Egipto del pasado 31 de marzo en el estadio de Cornellà. “La verdad, ¿qué tiene de malo esta frase que nace de la espontaneidad y de la alegría de nuestro pueblo? Si al oírlo, la señora Najat de ERC decide no botar, no pasa nada, que no bote, no la deportaremos por eso. Al menos de momento”, había afirmado Tarradas en su intervención. 

Vox

Estas palabras han levantado indignación entre los diputados e incluso han provocado preocupación en las filas de Vox, que a lo largo de la mañana han hecho saber a la Driouech que no compartían esta referencia directa a su persona. Finalmente, ha sido el propio Tarradas quien, antes de acabar el pleno por la tarde, ha pedido la palabra para leer una nota en la que pedía disculpas.

No obstante, este gesto no ha sido suficiente para la Mesa, que ya había sido convocada para reunirse tan pronto como terminara el pleno para abordar este mismo jueves el incidente. Al terminar la reunión, fuentes de la Mesa han explicado la decisión de este órgano de actuar de oficio por las palabras del diputado, a pesar de que se haya desdicho en el último momento. La Mesa ha pedido, además, máxima celeridad en la respuesta.

La Comissió de l'Estatut dels Diputats tiene diferentes casos pendientes para pronunciarse, pero esta es la primera vez que es la Mesa quien pide que actúe. Las normas de actuación de los diputados imponen la obligación de mostrar en todo momento una conducta “respetuosa, escrupulosa y ejemplar”, de acuerdo con el principio de igualdad sin discriminación por razón de género, orientación sexual, creencias, ideología, origen o condición social, étnica, lengua o cualquier otra. Las sanciones previstas van desde la amonestación pública hasta multas de 600 a 1.200 euros. También se prevé la posibilidad de suspender temporalmente al diputado en sus funciones.

En cuanto al informe jurídico que el Parlament ha pedido a los servicios jurídicos, deberá servir para decidir qué acciones se pueden emprender y si la alusión directa de Tarradas a la diputada Driouech puede ser susceptible de acciones ante los tribunales. “Nos preocupa el mensaje que se transmite a la ciudadanía”, han argumentado fuentes de la Mesa.