"La negociación no ha acabado". Así se ha expresado el president Artur Mas ante el acuerdo de financiación entre el PSOE y Esquerra Republicana, que incluye casi 4.500 millones de euros más para Catalunya. El president ha reclamado aprovechar la aritmética parlamentaria en el Congreso de los Diputados, donde el soberanismo es clave, y hacer un acuerdo de país para mejorar el pacto entre socialistas y republicanos. Concretamente, Artur Mas ha pedido blindar el principio de ordinalidad por ley, tener la llave de la caja de la hacienda pública catalana e incluir el coste de la vida como ponderación. "¿Qué es la capacidad de gestión de un país de su hacienda pública? ¿Hay autogobierno de verdad si no dominas sobre tus ingresos? Como esto no está cerrado, además de las posibles mejoras en la negociación, hay que ir a un acuerdo que significa un cambio de modelo", ha dicho Artur Mas, en una conferencia en el Nova Economia Fòrum presentada por el editor y director de ElNacional.cat, José Antich, que ha destacado que el president “encajaba a la perfección en las condiciones que Pujol quería de un político: preparado, trabajador y un guaperas”. De hecho, ha recordado cómo ganó todas las elecciones a las que se presentó y ha recordado el paso al lado del presidente tras la “jugada sucia, sectaria y fanática de la CUP”.

Eso sí, el president ha recordado que "se vendió el acuerdo" como un cambio de modelo. "Se nos había dicho que íbamos hacia un cambio de modelo a cambio de las investiduras del president Illa y Sánchez, pero esto es un modelo evolucionado", ha dicho Artur Mas, que pide que el país "salga de su letargo". Mas reconoce una "evolución" en el acuerdo, pero ha recordado que los modelos de financiación pueden durar "toda una generación". "Pensad que cuando hay un acuerdo de financiación, a veces, podemos tener la sensación de que en un par de años lo cambiaremos, pero esto no funciona así. Tienes que convivir con este modelo durante muchos años", ha dicho el president, poniendo de ejemplo que el actual se acordó en el año 2009 y que todavía no ha habido ningún cambio. 

Fòrum Europa Tribuna Catalunya, Artur Mas José Antich / Foto: Carlos Baglietto
Fòrum Europa Tribuna Catalunya, Artur Mas José Antich / Foto: Carlos Baglietto

 

El president ha recordado que en cada pacto de financiación se ha ido mejorando sustancialmente. De hecho, ha puesto de ejemplos el año 1993, cuando los negociadores catalanes consiguieron la participación en el 15% del IRPF; o con los pactos del Majestic, que pasó a ser un 30% con la capacidad normativa; o en la negociación del Estatut, que, entonces, se pasaba al 50% del IRPF, junto con el IVA e impuestos especiales. "Ahora nos dicen que aumentemos la cesión del IRPF hasta el 55 % y del IVA hasta el 56,5 %", ha dicho Mas. "¿Estas mejoras existen? Honestamente, tengo que decir que sí, pero siempre han existido", ha asegurado. Por ello, ha reclamado aprovechar la aritmética parlamentaria para que la Generalitat pueda ser la autoridad fiscal en Catalunya plena, con coordinación con la Hacienda española y pueda incluir la solidaridad. 

Su "no" a ser candidato al Ayuntamiento de Barcelona en 2027

Artur Mas, por otro lado, ha reconocido que recibió un ofrecimiento "serio y formal" para encabezar una candidatura electoral. Sin mencionarlo, hacía referencia a la oferta del president Puigdemont para ser candidato a la alcaldía de Barcelona. "En 2016 podía no haberme ido, pero lo hice. Pudiendo no irme, me fui, porque entendí que había un bien que iba más allá de mi propia esfera", ha dicho Mas, explicando el porqué rechazó ser candidato de Junts a la alcaldía de Barcelona en 2027. Aun así, ha reconocido que no es un "no" para siempre". "Quiero que se entienda que lo que me mueve no es una voluntad de volver a la primera línea, sino todo aquello que cada uno pueda hacer para enderezar este país", ha explicado el president, explicando que lo quiere hacer sin "codazos" y "no haciendo batallas partidistas". "Hay que enderezar las cosas en Catalunya y, cuando esto pase, mucha gente estaremos allí para ayudar", ha reivindicado. 

 

10 años de su paso al costado

Artur Mas ha asegurado que el proceso soberanista “sí que valía la pena” porque su punto central era “una mayoría significativa del pueblo de Catalunya que quería ejercer su derecho a decidir”. El expresident ha recordado que los catalanes “se afanaron y esforzaron por ejercer este derecho” en dos momentos clave: “en noviembre de 2014, sin golpes, y en octubre de 2017, con golpes”. Según Mas, aquel período sirvió para demostrar “carácter, ambición, determinación, ideas y proyecto” y evidenció que Catalunya es “un pueblo con conciencia y alma”, un “pueblo vivo” con “la posibilidad real de continuar existiendo”.

Aun así, Mas ha reconocido que “la evidencia de hoy es que no hemos salido adelante desde el punto de vista de la independencia” y ha apelado a “hacer frente a las cosas tal como son” porque “solo se pueden transformar aceptando la realidad”. Ha admitido que se ha pasado de “mayorías independentistas sostenidas durante años” a un escenario diferente a partir de 2023 y que “a corto plazo probablemente no se dan las condiciones para que todo esto se reanude”. Con todo, ha rechazado cualquier idea de final definitivo: “No hemos ganado la partida, pero esto no es un ‘game over’”, y ha defendido que “nuestra obligación como país es prepararnos”, adaptarnos a los cambios y estar listos ante los posibles escenarios de futuro de Europa, porque “no podemos quedarnos de brazos cruzados”.