El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este martes la apertura de una investigación interna sobre la actuación de la policía española durante los incidentes previos al partido entre el Elche y el Barça. "La investigación se ha abierto de oficio y evidentemente tendrá el desarrollo necesario y sin perjuicio de cualquier denuncia que pueda formalizar la persona afectada", ha asegurado. Marlaska ha añadido que "cualquier actuación que se desvíe de estas obligaciones tiene una respuesta inmediata como procede en un Estado de derecho" y ha reivindicado que la policía es "absolutamente profesional" y que es "la primera interesada" en analizar cualquier actuación que implique "una mínima desviación de la proporcionalidad e ilegalidad".
La investigación llega después de que se difundieran vídeos de la actuación policial en los alrededores del estadio Martínez Valero, en los que varios agentes retiran una estelada a un aficionado y posteriormente lo reducen y lo golpean con las defensas. El FC Barcelona ha calificado el uso de la fuerza de "desproporcionado" y ha ofrecido apoyo al seguidor y a su familia. La versión de la Subdelegación del Gobierno Español en Alicante es que el aficionado habría golpeado previamente a un agente, hecho que habría desencadenado la intervención policial. La Delegación del Gobierno Español del País Valencià, además, ha negado que los agentes requisaran esteladas, a pesar de que en las imágenes se ve una en manos de un policía. La investigación deberá aclarar ahora las circunstancias de la actuación y si el uso de la fuerza se ajustó a los principios de legalidad y proporcionalidad.
Investigación interna sobre la actuación policial
Los hechos se produjeron el domingo, antes del partido de Liga entre el Elche y el Barça, cuando los agentes actuaban en los accesos del estadio. Las imágenes difundidas en las redes sociales muestran el momento en que un agente retira una estelada a un aficionado y, posteriormente, varios policías intervienen físicamente contra él. El joven acaba siendo reducido y detenido. La secuencia ha generado una fuerte polémica porque el vídeo ha situado en primer plano el uso de la fuerza y la retirada de la bandera.
La versión policial, sin embargo, incorpora un elemento que todavía tiene que ser aclarado. El subdelegado del Gobierno en Alacant, Manuel Pineda, ha justificado la intervención asegurando que el aficionado habría golpeado a un agente. Según esta explicación, la actuación policial se produjo en un momento de tensión y a raíz de este incidente. La investigación interna deberá determinar las circunstancias exactas de la intervención y si la respuesta de los agentes fue proporcional a los hechos.
El Barça ha reaccionado con contundencia. El club ha condenado lo que considera un uso "desproporcionado" de la fuerza contra sus socios y aficionados y ha cuestionado también la retirada de las esteladas. La entidad ha ofrecido apoyo al seguidor afectado y a su familia y ha señalado que se reserva la posibilidad de emprender acciones si la investigación determina que se han vulnerado derechos.
La polémica también ha llegado a la política catalana. Junts, ERC y la CUP han reclamado explicaciones al ministro del Interior y han pedido que se aclare con qué base legal los agentes habrían retirado las banderas. El presidente del Parlament, Josep Rull, también ha pedido a Marlaska que investigue la actuación y que esclarezca tanto los criterios seguidos por los agentes como quién ordenó la intervención.
Uno de los puntos que deberá abordar la investigación es precisamente el tratamiento de las esteladas. La Delegación del Gobierno en el País Valencià asegura que no había ninguna orden específica para requisarlas. La portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha recordado este martes que la legislación deportiva prohíbe los símbolos que inciten directamente a la violencia o el odio, y ha señalado que este no es el caso de las esteladas.
Así, la investigación deberá aclarar dos cuestiones diferentes: si existía una justificación legal para retirar la bandera y si, una vez iniciada la intervención, el uso de la fuerza fue necesario y proporcional. Interior ha optado por abrir una información reservada antes de pronunciarse sobre las responsabilidades de los agentes. El resultado determinará ahora si la actuación se ajustó a los protocolos policiales o si, tal como han denunciado el Barça y varios partidos, se produjo un exceso en la intervención.