La agilidad y la premura de la Sala de Vacaciones del Tribunal Constitucional para inadmitir los recursos de amparo del president en el exilio, Carles Puigdemont, y del exconseller Toni Comín contra sus procesamientos por los delitos de malversación agravada y desobediencia ha causado perplejidad entre los magistrados del mismo pleno del alto tribunal. En una entrevista en la Cadena SER este jueves, la magistrada progresista María Luisa Balaguer ha calificado de "inusual" esta decisión y ha admitido que puede causar extrañeza" por el hecho que esta sección del TC "no resuelve prácticamente nada", con la excepción de asuntos o cuestiones "de otra naturaleza". Ante el hecho de que esta resolución de la Sala de Vacaciones se haya producido en medio de las negociaciones por la constitución de la Mesa del Congreso y de una eventual investidura de Pedro Sánchez, Balaguer ha sido preguntada por la posibilidad que haya habido interferencias políticas, dado que la configuración de esta sección del Constitucional tiene mayoría conservadora —dos magistrados de esta ideología y una del ala progresista—. La jueza se ha querido mostrar prudente, pero sin querer descartarlo: "Ni me puedo pronunciar ni me corresponde hacerlo".
Es en este sentido, ha querido apuntar que habrán hecho "lo que han considerado oportuno", subrayando que hay un voto particular de la magistrada progresista de la Sala de Vacaciones, Laura Díez. "Puedo decir que es inusual, pero no puedo entrar en las intencionalidades", ha añadido María Luisa Balaguer, sin entrar a valorar qué es lo que ha "animado" a los jueces conservadores Concepción Espejel y César Tolosa a adoptar esta decisión. Balaguer ha querido hacer énfasis en la importancia de abordar estas cuestiones en el pleno del alto tribunal —donde los progresistas sí que tienen mayoría—: "Desde el año 2017, todos estos asuntos se han tramitado en el pleno". Ha indicado, también, que no sabe si estos magistrados conservadores, que son nuevos, conocen "el histórico del Tribunal Constitucional a la hora de estudiar los conflictos territoriales de la naturaleza y gravedad de este asunto" en el pleno. La jueza progresista ha dirigido un claro mensaje a sus compañeros de la Sala de Vacaciones advirtiendo que los magistrados del Tribunal Constitucional tienen que estar "lo más alejados posible de la política". Además, Balaguer ha reconocido que, si ella hubiera formado parte de la Sala de Vacaciones, probablemente habría emitido un voto particular.
La Fiscalía recurrirá la decisión de la Sala de Vacaciones del TC
Esta decisión poco habitual de la Sala de Vacaciones del Tribunal Constitucional también sorprendió a la Fiscalía, que ya ha anunciado que a partir de septiembre recurrirá este acuerdo del alto tribunal porque sostienen que "no hay urgencia" para resolver el recurso de los dos eurodiputados de Junts. De esta manera, el ministerio público conseguirá que el recurso se tenga que debatir en el pleno ordinario del órgano de garantías constitucionales, donde hay mayoría progresista. La Sección de Vacaciones del TC argumentó su competencia para inadmitir los recursos de amparo porque iban acompañados de una petición de medidas cautelarísimas con respecto a la orden de detención en territorio estatal. En su voto particular, Laura Díez discrepaba de esta urgencia y, además, reivindicaba que se tendrían que haber admitido a trámite.