La Comisión de Economía y Finanzas del Parlament ha dado luz verde este jueves al último trámite de los presupuestos de la Generalitat para 2026, con la aprobación del dictamen que eleva el proyecto al pleno para el debate y votación finales. El texto ha salido adelante con los votos favorables del PSC, ERC y los Comuns, mientras que el resto de grupos han votado en contra. Durante la sesión, la comisión ha debatido y votado cerca de 1.900 enmiendas al articulado y al estado de gastos. Sin embargo, solo se han aprobado 25, todas ellas conjuntas de los tres grupos que apoyan al Govern. En cambio, han sido rechazadas todas las enmiendas presentadas por Junts, el PP y la CUP, en un escenario de bloqueo total entre ejecutivo y oposición. Vox y Aliança Catalana no habían registrado ninguna.
En paralelo, también se ha aprobado el dictamen del proyecto de ley de medidas fiscales con los mismos apoyos. En cuanto a la ley de acompañamiento, la comisión ha dado luz verde a 133 enmiendas conjuntas del PSC, ERC y Comuns, 11 de transaccionales entre estos grupos, 8 del PSC, 6 de ERC y 2 de carácter técnico. Entre las medidas que se han introducido en la ley de acompañamiento, figura el acuerdo para la creación de la Autoridad Aeroportuaria de Catalunya o el aumento del recargo de hasta 30 euros para los pasajeros de cruceros que estén un tiempo inferior a 12 horas en Barcelona. También destaca la creación de una dirección general de disciplina de vivienda, la bonificación del 100% del impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) para la vivienda cooperativa, así como el establecimiento de criterios más claros para la adjudicación de vivienda de protección oficial de promoción privada. Otra medida es la redefinición de grandes tenedores, con 5 viviendas mínimo en Catalunya y 10 en todo el Estado.
Los grupos de la oposición han anunciado que mantienen vivas las enmiendas rechazadas para que se puedan volver a votar en el pleno, previsto para el próximo jueves. Una vez celebrada la votación, se abrirá un plazo de tres días hábiles para que dos grupos parlamentarios o una décima parte de los diputados puedan solicitar un dictamen del Consell de Garanties Estatutàries (CGE). Con todo, fuentes parlamentarias apuntan que la oposición no prevé recurrir a este mecanismo, hecho que facilitaría la aprobación definitiva de las cuentas el próximo 2 de julio.
Rechazo a las enmiendas de Junts, PP y CUP
El debate en comisión ha evidenciado la distancia entre el Govern y la oposición. Desde Junts, el diputado Antoni Castellà ha denunciado que es "la primera vez" que un ejecutivo no acepta ninguna enmienda de los grupos contrarios y ha calificado al ejecutivo de "blindado y sectario". El socialista Jordi Riba le ha replicado que también sería la primera vez que Junts apoyara unos presupuestos sin formar parte del Govern. En este contexto, cabe recordar que el pasado 16 de junio la presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, ya cargó contra las cuentas, que tildó de "malos presupuestos" construidos sobre "la incompetencia del PSC, las renuncias de ERC y los planteamientos de los Comuns". La formación registró más de 1.300 enmiendas con el objetivo, según defendió, de "corregir la resignación del Govern" y rebajar la presión fiscal, especialmente sobre las rentas medias. Entre las medidas propuestas, estaba la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, la deflactación del tramo autonómico del IRPF o rebajar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales hasta el 8% en la compra de vivienda y hasta el 6% a partir de 2028.
Por su parte, el PP también ha defendido una batería de enmiendas con recortes significativos en diversas partidas. Su portavoz, Juan Fernández, ha planteado reducciones de más de 500 millones de euros en la Agència Tributària de Catalunya y de más de 150 millones en la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, así como la supresión de subvenciones a entidades vinculadas a la promoción del catalán que el partido considera "ideológicas".
A pesar de estas propuestas, ninguna de las enmiendas de la oposición ha prosperado, consolidando así un escenario de tramitación de los presupuestos sin ningún acuerdo transversal. Las cuentas del Govern de Salvador Illa encararán ahora su tramo final con el apoyo del bloque de investidura y con la previsión de ser aprobadas definitivamente en el pleno de la próxima semana.
