PSC, ERC y Comuns rechazan las enmiendas a la totalidad al presupuesto de Illa, que avanza en su trámite

Mientras los profesores han rechazado el preacuerdo entre el Govern y los sindicatos de Educación, el Parlament ha rechazado este jueves las enmiendas a la totalidad a los presupuestos de la Generalitat para 2026, presentadas por Junts, PP, Vox, CUP y Aliança Catalana, con los votos en contra de los 68 diputados de PSC, ERC y Comuns. De esta manera, las cuentas del Govern de Salvador Illa superan el primer gran escollo parlamentario y continúan su tramitación, con el aval de la mayoría que sostiene el ejecutivo. Con el rechazo de todas las enmiendas a la totalidad, los presupuestos continúan ahora su recorrido parlamentario con la negociación de enmiendas parciales, con un debate final que se prevé a inicios de julio. La consellera de Economía, Alícia Romero, ha defendido unos presupuestos que, según ha asegurado, mantienen intactos los objetivos del Govern: estabilidad, refuerzo de los servicios públicos, impulso de la inversión y protección de la ciudadanía. Romero ha celebrado los acuerdos con ERC y Comuns, destacando "la exigencia, la generosidad y el sentido de país" de sus socios, y ha reivindicado que las cuentas incorporan aportaciones en ámbitos como la financiación, la gestión tributaria, la movilidad, la lengua, la cohesión territorial o la vivienda.

La titular de Economía ha subrayado que el presupuesto de 2026 alcanza los 49.162 millones de euros, una cifra récord que supone más de 9.000 millones adicionales respecto a las últimas cuentas aprobadas. En este sentido, ha destacado el aumento sostenido del gasto en áreas clave como la salud (14.000 millones), la educación (8.391 millones) y los derechos sociales (4.000 millones), así como un incremento global del 22,8% respecto a 2023. Romero también ha puesto el foco en la necesidad de reformar el modelo de financiación, recordando que Catalunya está infrafinanciada y que el sistema vigente data de 2006. Ha hecho un llamamiento a Junts y al PP para que, cuando la cuestión llegue al Congreso, no bloqueen una reforma que podría aportar hasta 4.000 millones de euros adicionales. "No presentamos solo unas partidas, sino una herramienta de país", ha afirmado. Entre las prioridades del Govern, la consellera ha destacado las políticas de vivienda —con 1.900 millones de euros—, la ampliación del aeropuerto de El Prat, las inversiones en el ciclo del agua y el refuerzo del autogobierno, con medidas como el desarrollo de la Agencia Tributaria o la creación de un consorcio de inversiones para agilizar proyectos. También ha anunciado el objetivo de alcanzar los 25.000 Mossos d'Esquadra en el año 2030.

 

Junts carga contra el "tripartito" y alerta sobre la corrupción

Desde la oposición, la presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, ha justificado la enmienda a la totalidad de su partido denunciando la "inestabilidad permanente" de lo que ha calificado de tripartito. Sales ha criticado el retraso en la aprobación de los presupuestos y ha asegurado que los tres meses de negociaciones solo han servido para "repartirse el pastel político de la legislatura". La dirigente juntaire ha cargado con dureza contra el PSC y el PSOE, advirtiendo que "si el PSOE no está libre de corrupción, el PSC tampoco". También ha acusado a ERC de sumisión, afirmando que ha pasado "del sí vigilante al sí sumiso", y ha criticado el peso de los Comuns en las políticas del Govern, especialmente en ámbitos como la vivienda o la movilidad.

 

El PP denuncia un "chiringuito socialista" y Vox habla de "expolio fiscal"

El líder del PP en el Parlament, Alejandro Fernández, ha calificado los presupuestos como instrumentos "al servicio de las miserias compartidas de ERC y el PSC" y ha advertido que suponen la "decadencia de Catalunya". Ha criticado especialmente el aumento del gasto en Presidencia y altos cargos, tildando las cuentas de "chiringuito socialista". Por su parte, Vox ha ido más allá y ha calificado los presupuestos de "pago en diferido" de los indultos y la amnistía. El diputado Javier Ramírez ha denunciado que los casi 50.000 millones de ingresos previstos representan, a su parecer, un "expolio fiscal sin precedentes" a los ciudadanos.

 

La CUP habla de "estafa" y Aliança Catalana denuncia un "pacto de la vergüenza"

Desde la CUP, la diputada Laure Vega ha asegurado que los presupuestos no responden a las necesidades de la ciudadanía y ha calificado el proyecto de "estafa" para las clases trabajadoras. Ha criticado que no se aborden problemas como el acceso a la vivienda, las listas de espera o la calidad del sistema educativo. Finalmente, Aliança Catalana también ha presentado una enmienda a la totalidad. Su diputada, Sílvia Orriols, ha denunciado que las cuentas son "tristes, grises y mediocres" y ha cargado contra el acuerdo entre PSC y ERC, que ha calificado de "pacto de la vergüenza".

ERC y los Comuns defienden el presupuesto

ERC y los Comuns han defendido en el Parlament los presupuestos del Govern de Salvador Illa durante el debate a la totalidad, reivindicándolos como una herramienta para evitar el bloqueo político y hacer avanzar Catalunya. La portavoz de ERC, Ester Capella, ha subrayado que su partido no está “para administrar la resignación”, sino para impulsar acuerdos que refuercen la cohesión territorial y los servicios públicos. Capella ha situado la soberanía fiscal como eje central, insistiendo en la necesidad de que Catalunya dependa menos de decisiones tomadas fuera del país. Ha destacado medidas como el refuerzo de la Agencia Tributaria, los avances en infraestructuras y el compromiso de no renunciar a competencias como el IRPF. También ha puesto énfasis en políticas de vivienda, movilidad y lengua catalana.

Por su parte, la presidenta del grupo de los Comuns, Jéssica Albiach, ha defendido unos presupuestos centrados especialmente en la vivienda, con 2.500 millones de euros y medidas para frenar la especulación. Ha advertido que, sin intervención pública, el mercado inmobiliario sigue beneficiando a los especuladores, y ha reclamado sanciones y prohibiciones para evitar estas prácticas. A pesar de apoyar las cuentas, Albiach ha dejado claro que no son un “cheque en blanco” y que el Govern tendrá que negociar cada medida. Tanto ERC como los Comuns coinciden en la necesidad de sacar adelante los presupuestos para evitar la parálisis, pero mantienen exigencias y condiciones de cara al futuro.