A partir de ahora los abogados de Carles Puigdemont, Lluís Puig y Clara Ponsatí formarán parte del caso en el Tribunal Supremo. Podrán asistir a las vistas, tener acceso al sumario y hacer las peticiones que crean.
Es una formalidad a la que hoy el juez Pablo Llarena ha dado luz verde y que ya hace tiempo que pidieron los letrados del president y consellers en el exilio.
Los abogados de Puigdemont, Puig y Ponsatí entraron un escrito al Tribunal Supremo el 20 de marzo pidiendo poder personarse en el caso, pero tres días después, Llarena los denegó alegando que "no estaban a disposición del Tribunal" haciendo claras referencias a su situación de exiliados.
Ahora Llarena, sin embargo, justifica que ante la detención de Carles Puigdemont el domingo 25 de marzo en Alemania, a consecuencia de la orden de detención emitida por él mismo y el trámites de las euroórdenes para el resto de investigados, acepta ahora la personación.
Esto va a permitir a sus abogados estar al corriente de todo y ofrece una mayor garantía para preparar la defensa en caso de que se haga efectiva la extradición, así como justamente preparar la estrategia, tanto en Alemania, como en Bruselas y Escocia para preparar la oposición a los trámites de la detención y el posible traslado a España para juzgarlos por los delitos de rebelión y malversación de los que el magistrado les acusa en el auto de procesamiento.