La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha dicho este domingo que quiere dejar atrás "cuanto antes" la crisis en las relaciones con Marruecos y ha abogado por el diálogo y la diplomacia. A pesar de estas declaraciones, Laya no ha abandonado el discurso alarmista que el resto del Ejecutivo ha empleado durante esta ‘crisis migratoria. 

A principios de esta semana, unas 9.000 personas han llegado a Ceuta de manera irregular, lo que muchos creen que es una represalia de Marruecos contra el gobierno español, ya que el Estado permitió en abril que el jefe del Frente Polisario Saharaui, Brahim Ghali, fuera atendido en un hospital de Logroño. 

“Inmigración desordenada”

En declaraciones a RNE, la ministra ha dicho que sintió "mucho dolor y preocupación" por el sufrimiento ante la llegada masiva de personas a Ceuta y que España "no juega a las represalias con los países socios, amigos y vecinos". Aun así, la ministra se ha referido a la reciente ‘crisis migratoria’ como una forma de “inmigración desordenada, irregular, que está a manos de las mafias”. 

La socialista ha ido más allá usando un lenguaje militarista, que muchos han comentado demoniza a las personas migradas, y ha amenazado con mantener “la firmeza, cuando hay que tenerla". Además, Laya ha usado el término “lucha común” para referirse al pacto de migración que quieren conseguir a nivel europeo. 

“Cuando Ghali se recupere, volverá a su país”

Preguntada por si lo ocurrido en Ceuta ha sido la respuesta marroquí a la presencia en España de Ghali, Laya ha reconocido que es "una medida unilateral a un gesto humanitario a una persona que estaba en estado crítico".

Respecto a cómo se reconducirán las relaciona con Marruecos, ha considerado que "hay que mirar hacia el futuro y evitar que estas escenas se reproduzcan", además de ayudar a retornar a los que quieren volver a ese país "y en ello estamos con las autoridades marroquíes", porque "reconducir la relación es clave para los dos países".

De hecho, esta misma semana las autoridades marroquíes han recibido 30 millones de euros del Estado español a cambio de controlar los accesos. 

Para ello, ha continuado, mantienen muchas conversaciones de manera discreta. En cuanto a Gahli, Laya ha señalado que "cuando se recupere volverá a su país".

Marruecos desmiente tener "contacto" con España

Por su parte, el ministro de Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, aseguró ayer en una entrevista para Europa 1 que "no hay ningún contacto con España" . 

Foto principal: la ministra González Laya / Efe

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