La CUP tiene claro cómo quiere los presupuestos. Este jueves presentó en un acto de partido los cinco puntos que defenderá en las negociaciones de las cuentas de este 2016 ante Junts pel Sí. Los cuperos se han marcado tres objetivos: ruptura, proceso constituyente y plan de choque, hitos que pretenden conseguir forzando a la coalición independentista a aprobar cinco medidas muy concretas que comprometen cuestiones tan importantes como el pago de la deuda o el modelo impositivo catalán, que pretenden transformar en su práctica totalidad.
1. Más gasto social
Los cuperos sostienen que los 270 millones de euros previstos por el plan de choque social son "miserables" por lo que exigen una reducción de los altos cargos y de sus salarios. Desde la CUP, creen que la medida no gustará a Junts pel Sí pero consideran que esta medida es irrenunciable si se quiere aumentar el gasto social.
2. Aumento de impuestos para los más ricos
Una de las medidas que levantará más polvareda. Piden al Govern liderado por Puigdemont que aumente el IRPF a las clases altas y que al mismo tiempo se baje a las personas con más dificultades. El discurso de la CUP coincide con el posicionamiento de ERC, con Junqueras y Aragonès como principales defensores de esta modificación; no es el caso de CDC, que está claramente en contra de subir impuestos. La rebaja del IRPF supondría un coste de 650 millones de euros, que se tendrían que suplir con las rentas más altas. Pero con respecto a impuestos, la CUP tiene otras exigencias: quieren reconvertir el impuesto de patrimonio en una especie de impuesto para las grandes fortunas y la recuperación del controvertido impuesto de Sucesiones y Donaciones.
3. Soberanía financiera
La CUP reivindica la soberanía financiera catalana ante los poderes de la Troika y el Estado. Según la formación anticapitalista, las cuentas han "ser post-autonómicas y libres de Montoro" en referencia a todos los nuevos impuestos autonómicos que han sido anulados por el Tribunal Constitucional a instancias del Gobierno.
4. Impago de la deuda
Los anticapitalistas alertan de dos cifras macroeconómicas: la Generalitat ha abonado desde 2008 10.700 millones de euros en concepto de intereses de la deuda, justo del doble de los recortes que se han realizado desde 2010. La CUP pide que el Govern y el Parlament reconozcan que la situación es insostenible y, aunque no exigirán el impago de la deuda este 2016, sí que lo pedirán a partir del próximo año.
5. Parar el BCN World y revertir las privatizaciones
Aparte de las condiciones económico-financieras, los cuperos condicionarán la aprobación de los presupuestos a revertir las privatizaciones del Govern, como la de Aigües Ter-Llobregat, o la detención del macrocomplejo de ocio en la costa de Tarragona, el BCN World.