La gestora del PSOE sigue haciendo esfuerzos y pedagogía ante una abstención en la presunta investidura del presidente en funciones, Mariano Rajoy. El portavoz de la Comisión, Mario Jiménez, ha propuesto la idea de que el nuevo juego de mayorías en el Congreso español podría contribuir a "producir cambios y curar una parte muy importante que el daño del Partido Popular con mayoría absoluta ha hecho a lo largo de los cuatro últimos años".
Jiménez entiende que el Grupo socialista respetaría la disciplina de voto si finalmente el partido decide abstenerse, ya que en caso contrario, no estarían asumiendo aquello que decida la mayoría. "Estarían no aceptando la propia esencia de la democracia", ha advertido. Es más, el diputado socialista ha declarado que el PSOE tiene unas normas "muy claras" sobre la disciplina de voto, que se tienen que cumplir "con respeto".
Así las cosas, la decisión le corresponde a un comité federal todavía no convocado, pero que se prefigura para el 23 de octubre de este mes. "Se tomará una decisión por parte del órgano que tiene la capacidad para hacerlo", ha añadido. Por este motivo, da por hecho que también el exsecretario general del PSOE Pedro Sánchez obedecerá. "Es una persona que ha representado a nuestra organización y que conoce perfectamente las normas del partido y las acatará", ha dicho.
Preguntado sobre si comparte con el presidente de la gestora, Javier Fernández, que peor que un gobierno del PP sería un gobierno del PP con mayoría, ha contestado que suscribe que el gobierno de mayoría absoluta del PP "ha sido un completo desastre". "Un gobierno con mayoría absoluta o una Cámara con mayoría de derechas, sería desastroso para la nación", ha alertado. Por eso, Jiménez ha manifestado que con su voto los electores de los socialistas decidieron que "el PP no volviera a tener mayoría absoluta".
De todos modos ha negado que la gestora esté trabajando para conseguir una postura determinada del Comité Federal. "La gestora trabaja para que este comité pueda producirse con tranquilidad, con un debate fluido en todo el partido, ha asegurado". No obstante, ha cerrado que no hay posibilidad de un gobierno alternativo de izquierdas como se estaba planteando al PSOE "hasta hace muy poco". "No hay alternativas posibles que encabece el PSOE porque las dos fuerzas que podían hacerlo, se han vetado mutuamente", ha recordado.
