La fiscalía pide una pena de cinco años de prisión para Jordi Alemany, miembro del secretariado del ANC y militante de Poble Lliurepor las protestas del primer aniversario del 1-O durante las cuales, supuestamente, habría entrado con un grupo de manifestantes en la sede de la Generalitat de Girona y descolgado la bandera española. La Asamblea ha informado de la petición del ministerio público y ha mostrar su apoyo a Alemany.
La fiscalía acusa el activista de delitos de desórdenes públicos, ultraje a la bandera española, atentado a agentes de la autoridad, lesiones y daños y solicita una pena de 5 años de prisión y multas por valor de 7.200 euros.
⬛️⬜️ La fiscalía pide cinco años de prisión por|para en @Alemanyr, miembro del Secretariado Nacional de l'@assemblea y militante de @Poble_Lliure y @I_CSC, por|para las movilizaciones del 1-O del 2018. Todo el apoyo|soporte, Jordi.
— Asamblea Nacional ���� (@assemblea) September 10, 2019
Ante su represión, más determinació!#ObjectiuIndependència
Jordi Alemany fue detenido el 21 de marzo pasado al no presentarse a declarar a los juzgados de Girona, fue conducido ante el magistrado y se negó a declarar. El sábado anterior, el 16 de marzo, fue detenido en Madrid durante la celebración de la manifestación independentista por los mismos motivos, y fue liberado al día siguiente sin cargos.
Según el escrito de acusación de la fiscalía, el activista formaba parte del grupo "de unas 300 personas" que no se han podido identificar y que aquel día cortaron las vías del AVE y, hacia las nueve y media de la mañana, fueron hasta la sede de la Generalitat. Según la acusación pública, el grupo tenía el objetivo de "despreciar, descolgándola, la bandera de España que ondea en un palo a la fachada del edificio".
Alemany, identificado en un atestado de los Mossos d'Esquadra, es el único acusado por esta protesta pero el juzgado de instrucción 4 tiene abierta la investigación contra un grupo de activistas, la mayoría de ellos detenidos por agentes de la policía española el 16 de enero, para interrumpir la circulación de trenes de alta velocidad.
Entrada en la sede de la Generalitat
La fiscalía sostiene que cuando el grupo llegó a la Generalitat intentó acceder en el edificio a través de las dependencias de atención al ciudadano pero los vigilantes de seguridad bloquearon la puerta giratoria. "El acusado, juntamente al grupo de personas que lo acompañaban, decidieron empujar con fuerza porque cediera, cosa que finalmente consiguieron entrando en el interior del edificio", expone la fiscalía.
Según el ministerio fiscal, adentro la sede de la Generalitat había vigilantes de seguridad privada y agentes de los Mossos d'Esquadra que formaron "un cordón" para intentar vallar el paso a la movilización, pero el grupo los empujó "" hasta que consiguieron entrar. La fiscalía sostiene que los manifestantes los dieron puntapiés y las estiraron para acabar accediendo en el edificio.
La bandera
Una vez dentro del hall, continúa relatando la acusación, los manifestantes continuaron "forcejeando" con los Mossos y los vigilantes hasta que consiguieron llegar a la tercera planta, descolgar la bandera española y lanzarla a la acera. "Donde fue pisada con el ánimo de despreciarla por personas que no se han podido identificar", apunta el ministerio fiscal.
Según la fiscalía, a consecuencia de los golpes y los empujones "propinados por el acusado y el numeroso grupo de lo acompañaba" dos vigilantes de seguridad y un agente de los Mossos sufrieron lesiones.