Pedro Sánchez no se encoge ante el contraataque de los críticos con la visita a Ferraz de la presidenta de la mesa del comité federal, Cristina Pérez, y ha decidido mantener su plan, pero con variaciones. La reunión con la ejecutiva federal reunida este jueves ha propuesto unas primarias para el 23 de octubre, como ya había sugerido Sánchez el lunes, dentro de un proceso que tendría que culminar en noviembre, el fin de semana del 12-13, con la celebración de un Congreso extraordinario del partido. En principio, este estaba previsto el primer fin de semana de diciembre –3, y 4–, pero la ejecutiva lo ha decidido avanzar.

No es de esperar que los críticos acepten este calendario de la ejecutiva con Sánchez al frente. Los dimissionarios afirman que no tiene legitimidad una comissión ejecutiva a la que le han dimitido la mitad más uno de sus miembros y piden que una gestora sea organizada a instancias de Cristina Pérez, a modo de poder transicional al frente de la formación, antes de un nuevo congreso socialista.

El motivo por el cual había estallado la pugna entre los barones críticos y el secretario general tiene que ver con la voluntad de este con resolver la batalla interna, que él mismo apuntó, sobre la posición en cuanto a la investidura del presidente en funciones, Mariano Rajoy. "El PSOE tiene que tener una sola voz" dijo entonces Sánchez. En una entrevista este miércoles, el propio socialista instó a la lideresa andaluza, Susana Díaz –quien encabeza el sector opuesto–, a explicar qué quería que hiciera al PSOE. "Yo sé que Felipe González está del bando de la abstención, lo que no sé es qué quiere Díaz" replicó.

El calendario aprobado por la ejecutiva, que ahora cuenta con 17 miembros menos, de los 35 que son actualmente –antes fueron 38–, contempla la celebración de un comité extraordinario este sábado. Aquí habrá un punto de confrontación con los críticos porque estos quieren que el orden del día se mantenga –es decir, el comité federal ordinario que se aprobó el lunes, antes de las dimisiones–, mientras que la ejecutiva quiere un comité federal con un punto del día diferente: aprobar las primarias y el Congreso extraordinario en noviembre. Los críticos ya dijeron que no encontraban legítimo el poder de la actual ejecutiva.

FUENTE: PSOE

Pero Sánchez y su equipo se niegan a ser disueltos. "La CEF hace esta propuesta, abierta al consenso, de acuerdo con la regulación establecida en el artículo 36.o) de los Estatutos Federales, que establece que si se producen vacantes que suponen más de la mitad de la Comisión Ejecutiva Federal, el Comité Federal debatirá convocar un Congreso extraordinario para la elección de una nueva Comisión Ejecutiva Federal" hacen constar el un comunicado, para dar validez a su argumento. En consecuencia, este sábado hay una misma reunión convocada con dos órdenes del día diferentes y se espera un choque de poderes.

Los críticos insisten en la comisión

La película no parece tener final y los críticos ya han respondido a primera hora de la tarde al calendario de la ejecutiva. Su objetivo es que disuelva este órgano, que la comisión de ética y garantías del PSOE estudie la situación y se dé paso a la creación de una gestora. Por este motivo, tres miembros de la comisión, que son críticos con la dirección del partido, han registrado un escrito en el que reclaman la convocatoria urgente de la misma y han avisado de que si no se hace emitirán una "opinión fundada en derecho". Es decir, una decisión de forma unilateral que ellos considerarían de validez.

Según el escrito registrado, al que ha tenido acceso El Nacional, reclaman la convocatoria "en un plazo no superior a 24 horas" a partir de las 14:14 horas y en "sesión extraordinaria". Los otros dos miembros de la comisión, entre ellos la presidenta, Isabel Celáa, son partidarios de Sánchez y se niegan, en virtud del reglamento. De hecho, la propia Cristina Pérez, que se ha autoproclamado la mañana como el único poder del PSOE, ha denunciado haberle enviado un correo a Celáa pidiendo la convocatoria de la comisión y ésta no lo ha hecho.