El juzgado contencioso administrativo obliga al Ayuntamiento de Girona a retirar de la sala de plenos el mosaico de Felipe VI elaborado con fotografías del referéndum del 1 de octubre y a sustituirlo por un “retrato institucional”. En un auto, el juzgado resuelve que el consistorio no ha dado cumplimiento a la sentencia previa y fija un plazo de un mes para ejecutar el cambio. La resolución judicial señala que, aunque el monarca es identificable en el mosaico, la imagen “no satisface la exigencia de neutralidad institucional” porque incorpora “una carga simbólica ajena a la función institucional del retrato”. El juzgado también critica el emplazamiento escogido por el gobierno municipal, en una “pared lateral” de la sala, y subraya que el retrato del rey debe estar situado en un “lugar preferente”, “próximo a la presidencia y dotado de preeminencia visual”.
El mosaico se colgó después de que el Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Girona estimara un recurso presentado por el concejal de Vox, Francisco Javier Domínguez, que denunciaba el incumplimiento de la normativa vigente. Ante la decisión judicial, el alcalde de Girona, Lluc Salellas, defendió públicamente la iniciativa con el mensaje: “Acabamos pasando al ataque”. Salellas reivindicó que, a pesar de la “imposición” de la justicia española y de la “extrema derecha”, el consistorio había optado por una fórmula “imaginativa” para recordar el referéndum de 2017 y la “voluntad de independencia” de la ciudad, así como para mostrar su rechazo a la monarquía borbónica. El gobierno municipal está formado por Guanyem, Junts per Catalunya y Esquerra Republicana.
Hacía más de diez años que la foto del rey no estaba en la sala de plenos del Ayuntamiento de Girona. Cuando el emérito Juan Carlos I abdicó, a mediados de junio de 2014, el entonces alcalde Carles Puigdemont retiró su retrato y el de la reina Sofía y no los sustituyó por los de Felipe VI. Las fotografías estaban situadas en la pared que da a los asientos donde se sienta el público
El consistorio ya había justificado anteriormente que la fotografía del rey Felipe VI no se había colocado porque el alcalde había pedido un informe a los técnicos municipales para determinar cuál era el mejor lugar donde colocar la imagen. La sentencia señaló que es el consistorio quien debe determinar el mejor lugar donde situar la imagen y remarcó que debe ser una ubicación preferente, aunque no precisa cuál.
Este lunes, el mosaico ya no estaba en la sala de plenos.
