Los juristas han advertido que reformar el delito de terrorismo en el Código Penal podría tener consecuencias indeseadas, tal como sucedió con la reforma de los delitos sexuales a raíz de la aprobación de la ley del 'solo sí es sí', es decir, se podrían producir excarcelaciones de condenados o rebaja de penas. Así lo han explicado varios catedráticos a Europa Press, que también han apuntado que una reforma de este delito podría impactar en la lucha internacional contra el terrorismo. Fue el exdiputado de los comunes Jaume Asens el que el miércoles pasado propuso hacer esta reforma, al considerar que la definición actual del delito es "muy difusa" y permite "muchas interpretaciones".

Bernardo del Rosal, catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Alicante, ha advertido que si se redujera el delito de terrorismo solo a los llamados "delitos de sangre" habría que revisar las condenas y que en algunos casos eso podría llevar a "aplicar penas menores" y, consiguientemente, a excarcelaciones. "Es lanzar una piedra en un estanque que está tranquilo y agitar las aguas de forma impredecible", ha valorado. En una línea similar se ha pronunciado el catedrático emérito de Derecho Penal de la Universidad Complutense de Madrid, Enrique Gimbernat, que ha afirmado que una ley que reforma el Código Penal, al ser "más favorable" para los condenados, se tiene que aplicar de forma retroactiva, tal como sucedió con la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual. Además, subraya que la modificación también afectaría a aquellos que se encuentran en fase de investigación y todavía no han sido condenados, de manera que se podrían ver archivadas sus causas.

Gimbernat también recuerda que desde hace unos años, la mayoría de casos que juzga la Audiencia Nacional —órgano competente para investigar las causas de terrorismo— en este ámbito tienen relación con el yihadismo, y que mayoritariamente no se juzga a personas por hacer atentados, sino por cuestiones como el adoctrinamiento yihadista o la financiación y la cooperación con el Estado Islámico. Por eso, insiste en que reducir el terrorismo solo a los delitos de sangre podría ser un error.

Las consecuencias internacionales de reformar el terrorismo

Por otra parte, Del Rosal apunta que, mientras que la reforma de los delitos de agresión sexual tuvo "consecuencias nacionales", una posible reforma del delito de terrorismo tendría un impacto internacional. En este sentido, explica que el marco normativo de España con respecto al terrorismo está "sintonizado" con el de la Unión Europea, y que modificarlo supondría "desintonizarlo·, hecho que conduciría a problemas de cooperación internacional y convertiría España en un "socio no fiable" para la lucha contra el terrorismo.

A modo de ejemplo, Gimbernat recuerda que España solo puede extraditar a personas cuando se las reclama por|conductas que son delictivas en España y también en el país que pide la extradición, de forma que si se modifica el terrorismo, España se podría convertir en un refugio para una persona que a ojos de otro país europeo es un terrorista. "Cualquier modificación se tiene que hacer con muchísimo cuidado", concluye del Rosal.