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Junts per Catalunya aprovecha el manifiesto de la Diada para elevar el tono contra el Govern de Salvador Illa y contraponer su proyecto independentista a la política de "normalidad institucional" que defiende el ejecutivo socialista. "Confunde estabilidad con inmovilismo y normalidad institucional con renuncia", afirma la formación de Carles Puigdemont, que acusa a el Govern de haber optado por "administrar la dependencia" de España.

En el manifiesto con motivo del 11 de Setembre, Junts defiende que la Diada "no es ni puede ser una conmemoración neutra", sino que debe ser "memoria, afirmación nacional y reivindicación democrática". El partido recuerda que este año hace 50 años del primer 11 de Setembre tolerado después del franquismo, celebrado en Sant Boi, y considera que querer convertir la Diada "en una celebración institucional vacía, desprovista de la reivindicación y los símbolos nacionales", como asegura que hace el Govern de Illa, "no es moderación: es resignación". "Catalunya nunca a lo largo de su historia ha optado por la resignación, por eso seguimos siendo nación", sostiene Junts.

La formación sitúa al país ante una "encrucijada" y considera que el expolio fiscal, la desinversión en infraestructuras y servicios, el bloqueo del traspaso integral de las competencias de inmigración y la gestión del Govern son expresiones de un mismo problema: "La dependencia". Según Junts, Catalunya tiene "menos herramientas de soberanía de las que necesita" y está sometida a un Govern que "no aprovecha con ambición" las competencias que tiene.

 

La lengua, "la señal de alerta más grave"

El manifiesto también pone el foco en la situación del catalán, que Junts considera "la señal de alerta más grave". El partido advierte que el crecimiento demográfico acelerado no ha ido acompañado de políticas lingüísticas y de arraigo "a la altura del cambio". "Acoger bien también significa integrar; e integrar significa hacer del catalán la lengua común, la lengua de acogida y la clave de acceso a la igualdad de oportunidades", defiende la formación. Junts reivindica el catalán como "el nervio de la nación" y como una expresión del "nacionalismo cívico" que representa.

En este sentido, el partido defiende que todo aquel que vive y trabaja en Catalunya debe poder formar parte plenamente del proyecto colectivo del país. "Una sociedad cohesionada se construye con derechos, pero también con deberes y compromisos compartidos", afirma.

Un Govern "de obediencia catalana"

Ante esta situación, Junts propone una "política de recuperación nacional" basada en tres compromisos: "Reconstruir la nación, recuperar el buen gobierno y preparar la independencia". El primero es constituir una alternativa al Govern actual que permita formar un ejecutivo "de obediencia catalana, independentista, con mentalidad de Estado, arraigado en la centralidad del país y al servicio de todos los catalanes". Este Govern, según Junts, debería "decidir desde Catalunya y de acuerdo con los intereses de Catalunya".

El segundo compromiso pasa por un programa de reformas para recuperar "la exigencia y la eficacia del autogobierno", con una administración ágil, servicios públicos que funcionen, infraestructuras dignas y una gestión rigurosa de los recursos. "Gobernar bien también es hacer nación", defiende el partido. El tercero es preparar una estrategia para hacer posible la independencia. Junts rechaza que esta se convierta en "una promesa aplazada" y apuesta por construir "la fuerza democrática, institucional, social e internacional" necesaria para generar o aprovechar una oportunidad y "hacer efectivo el resultado del referéndum del Primero de Octubre". "El 1-O no es un recuerdo para archivar: es un mandato democrático y un aprendizaje que nos obliga a prepararnos mejor para culminar el camino", sentencia.

 

Exigen la aplicación total de la amnistía

El manifiesto incorpora un cuarto compromiso: reclamar "la aplicación inmediata y total de la amnistía". Junts considera que esta aplicación debe permitir la rehabilitación de los políticos inhabilitados y el retorno de los exiliados, "con el president Carles Puigdemont a la cabeza". La formación defiende, a la vez, que la libertad nacional y el bienestar social forman parte de una misma causa. "La independencia no es una abstracción", afirma el partido, que la presenta como "el instrumento para que Catalunya disponga de sus recursos, proteja la lengua, garantice la cohesión social y decida el futuro de las nuevas generaciones de catalanes, independientemente de su origen".

Junts asegura que, mientras avanza hacia el Estado propio, utilizará "cada competencia, cada institución y cada voto" para defender los intereses del país. "Nos comprometemos a defender Catalunya siempre, desde las instituciones o desde la calle", proclama. El manifiesto termina con un llamamiento a convertir la Diada en un nuevo impulso para el movimiento independentista: "Que esta Diada convierta la memoria en compromiso y el compromiso en fuerza". Y lo resume en dos palabras: "¡Más Catalunya. ¡Independencia!".